Hace casi 10 años que comencé con esta aventura que es el de pasar a la letra el pensamiento. Y, como el inconsciente no es por azar, tampoco lo fue en ese tiempo. Otra de sus características. Aquí estoy, pues, luego de este considerable tiempo, en la encrucijada de volcar en el papel lo que solo el amor puede inspirar.
Ah, el amor. ¿Porqué insistimos tanto en él? De las invenciones humanas aquella que es genuinamente capaz de crear. Creación ex-nihilo. De la nada. Pues del amor no se sabe nada si no hasta que ya se esta hasta el cuello de él, citando a Mr. Darcy en la afamada Orgullo y Prejuicio. La invención es otra cosa. Invención en el sentido que le da Miller en su artículo clave "La invención psicótica". Nuevamente, no es por azar. El loco de amor, ya le llame en un articulo pasado al sujeto neurótico. El que de amor enferma. La clínica lo muestra en cada ocasión. Lo que lleva a un alma humana a la consulta del psicólogo/psicoanalista es el amor. Y tal situación, ese encuentro se da en un encuadre de amor. La transferencia. Herramienta vital del analista, incluso más allá de la interpretación, pues para que esta logre algún efecto ha de ser forzosamente desde la transferencia. Freud le llamo un nuevo amor. Lacan, por su lado, le concedió al amor la condición del goce para que devenga deseo.
¿Qué hay del sujeto que habla, que llega a nuestra consulta y por nuestro supuesto saber, y su cuestión sobre el amor? Es que el amor es eso. Una cuestión, una pregunta, una duda. Un no-saber. Una ignorancia. Un no-quiero-saber-eso. ¿Como podría ser de otra manera? ¿Puede alguien conocer en su totalidad a otro, abarcarlo por completo? Debe haber cierto desconocimiento, un punto del cual no estoy seguro. Y llevarlo hasta el extremo. Muchas de las problemáticas de pareja son el intentar saber todo del partenaire. Dónde esta, que hace en tal o cual lugar, porqué no llama, porque no escribe. Se pierde con ello la duda. La certeza será para el psicótico y su delirio, en muy cercana vecindad con la obsesión. Si se pudiera hablar de sanidad en el amor sería aquel en el que el otro partenaire es una pregunta. Porque cuando una parte tiene/aprisiona/controla al otro, ya no hay allí amor. Lo que hay es una relación de poder y posesión, mientras que el amor es indefensión, cesión. De parte de ambos partenaires. El amor como libertad, no como esclavitud. Cómo entrega y no como sometimiento. Saberlo y tenerlo todo. El delirio erotomaniaco tiene en ellas su base.
El amor como aquello que hace que se pase del goce al deseo. Deseo que posibilita el lenguaje y las relaciones con el Otro y los otros. Que hace lazo. Que posibilita el lenguaje y la comunicación, esa que hace reír.