En la ausencia de la palabra encontramos el acto. El movimiento de los cuerpos ante la falta de una palabra que agregue significación. La diversidad que busca su unificación. La psicología le llama "acting out". ¡Es hora de actuar! dirá el director de escena antes de que comience la obra, o en su defecto, en los ensayos al opening night. Al estreno. En el movimiento que llaman manifestación, ¿que es lo que se manifiesta? La falta del Otro, la clásica demanda histérica de las masas que se conglomeran en aquellos símbolos fálicos que representan al Estado y su castración. Los cuerpos marchantes, ante la mutes del Otro que no emite su Palabra. E histericamente, cuando habla, no le oímos, ni mucho menos escuchamos.
Del sentido como percepción oímos, allí esta, en el mejor de los casos, el oído y sus órganos. La escucha ya implica el lenguaje, y a su vez, el lenguaje implica a su vez el agujero. La comunicación y su divertimento. El lugar de la interpretación fuera-del-cuerpo pero que remite y hace eco en el cuerpo. ¡Oyen, pero no escuchan! gritaran las masas ante un Otro que presta su cuerpo para el sacrificio a los dioses. El reclamo y su no contestación que perpetúan las demandas. De allí el símbolo, vinculo y puente entre lo real y lo imaginario. Pasar de lo real a lo imaginario y viceversa sin la medicación de lo simbólico no tiene ningún valor, no hay transmutación de la angustia salvo en la fantasía, que ya implica un soporte; mucho menos del fantasma a lo traumatico.
Dentro de nuestra lalengua, el significante "marchar" implica la muerte. Decimos que fulano "ya marcho" cuando este fallece. No es de sorprendernos que exista la marcha fúnebre y la marcha nupcial.
Continua...
miércoles, 27 de julio de 2016
Caminante, no hay camino...
En la ausencia de la palabra encontramos el acto. El movimiento de los cuerpos ante la falta de una palabra que agregue significación. La diversidad que busca su unificación. La psicología le llama "acting out". ¡Es hora de actuar! dirá el director de escena antes de que comience la obra, o en su defecto, en los ensayos al opening night. Al estreno. En el movimiento que llaman manifestación, ¿que es lo que se manifiesta? La falta del Otro, la clásica demanda histérica de las masas que se conglomeran en aquellos símbolos fálicos que representan al Estado y su castración. Los cuerpos marchantes, ante la mutes del Otro que no emite su Palabra. E histericamente, cuando habla, no le oímos, ni mucho menos escuchamos.
Del sentido como percepción oímos, allí esta, en el mejor de los casos, el oído y sus órganos. La escucha ya implica el lenguaje, y a su vez, el lenguaje implica a su vez el agujero. La comunicación y su divertimento. El lugar de la interpretación fuera-del-cuerpo pero que remite y hace eco en el cuerpo. ¡Oyen, pero no escuchan! gritaran las masas ante un Otro que presta su cuerpo para el sacrificio a los dioses. El reclamo y su no contestación que perpetúan las demandas. De allí el símbolo, vinculo y puente entre lo real y lo imaginario. Pasar de lo real a lo imaginario y viceversa sin la medicación de lo simbólico no tiene ningún valor, no hay transmutación de la angustia salvo en la fantasía, que ya implica un soporte; mucho menos del fantasma a lo traumatico.
Dentro de nuestra lalengua, el significante "marchar" implica la muerte. Decimos que fulano "ya marcho" cuando este fallece. No es de sorprendernos que exista la marcha fúnebre y la marcha nupcial.
Continua...
Del sentido como percepción oímos, allí esta, en el mejor de los casos, el oído y sus órganos. La escucha ya implica el lenguaje, y a su vez, el lenguaje implica a su vez el agujero. La comunicación y su divertimento. El lugar de la interpretación fuera-del-cuerpo pero que remite y hace eco en el cuerpo. ¡Oyen, pero no escuchan! gritaran las masas ante un Otro que presta su cuerpo para el sacrificio a los dioses. El reclamo y su no contestación que perpetúan las demandas. De allí el símbolo, vinculo y puente entre lo real y lo imaginario. Pasar de lo real a lo imaginario y viceversa sin la medicación de lo simbólico no tiene ningún valor, no hay transmutación de la angustia salvo en la fantasía, que ya implica un soporte; mucho menos del fantasma a lo traumatico.
Dentro de nuestra lalengua, el significante "marchar" implica la muerte. Decimos que fulano "ya marcho" cuando este fallece. No es de sorprendernos que exista la marcha fúnebre y la marcha nupcial.
Continua...
viernes, 20 de mayo de 2016
Día del Psicologo
Cuando uno es psicólogo, es muy común que las personas cercanas se dirijan hacia ti con preguntas, con dudas, buscando consejos acerca de lo que les acontece en su vivir diario. Y esto aumenta en situaciones sociales como son las fiestas, reuniones, etc en las que el rumor de que hay un psicólogo en la proximidad se esparce como un rápido y mortal virus que hace que las personas asistentes al evento intercambien miradas y comentarios acerca de esta persona que ahora se ha convertido en un observador permanente del decir y del comportamiento, una especie de intruso que surge como el gran juez y evaluador. Surgen desafíos: ¿si hago esto, que significa? ¿si no me gusta hacer esto, o aquello? Traductor incansable del pathos humano. También el psicólogo es el decodificador infalible de los actos; descifrador del sentido así llamado oculto del aconte-ser en el mundo. De igual forma, es el oráculo de Delfos en situaciones de enamoramientos, de desencantos, de predicciones a la manera de adivino del porvenir. Y no olvidemos el papel de inspector y de espía, siguiendo los pasos de lo dicho, de lo no dicho, de lo que debió ser dicho o de lo que no debió ser dicho. Es el defensor último de la víctima, receptáculo de las quejas acerca de lo maldito y desgraciado que es el Otro. Eso Otro que hace demasiado caso o que de plano es indiferente.
Es en este nuevo contexto en que operamos quienes tenemos el atrevido deseo de ser suscitadores del deseo. Feliz día, colegas.
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