sábado, 7 de septiembre de 2013

Blablablá....

Cuando me surgió la idea de escribir, hace ya algunos años, recién terminaba la experiencia de la enseñanza universitaria. Una experiencia de 5 años que le lleva a uno a plantearse cuestionamientos: de la sociedad, del así llamado (y que se ha puesto de moda) malestar en la cultura, de los fenómenos culturales, de las expresiones humanas y de todo acto realizado por el hombre. Es decir, todo puede ser explicado por alguna(s) teoría(s) psicológica(s). Después de todo, la psicología esta allí para darle sentido y ponerle nombre a esos hechos que parecen inexplicables. Y ese es justo el papel de la ciencia, el llevar la naturaleza al pizarrón. De llevar la mente humana y sus productos al libro de conductas, pensamientos, roles, géneros, etc. Así, se cree haber pasado desde el oscurantismo de la mente como deposito del alma al simple (bueno, no tan simple) recorrido de los neurotransmisores por la supercarretera que sería el cerebro. Y como toda buena carretera, tiene sus baches por aquí, sus bloqueos por acá, sus cuellos de botella. Ya en Freud, en su "Proyecto" intenta dar razón de la etiología de la neurosis , y en especial de la histeria, en base a este sistema homeostatico de la mente. Un pensamiento, idea, evento que no puede ser debidamente expresado por su disparidad con los principios de la persona. Se encuentra con un bloqueo, y una desviación a otra meta diferente a la original. El problema del origen. Ese es otro de los cuestionamientos que la psicología de manera casi religiosa intenta dar respuesta. Y se busca al psicólogo buscando el origen de los "problemas mentales". Incluso la psicología ahora esta al servicio del Estado. Tiene un problema, le enviaremos 20 psicólogos a su domicilio de todas los abordajes teóricos para que usted elija cual le sirve más. O incluso mejor, díganos que tiene para enviarle al psicólogo de tal "denominación" que se especializa en su problemática y juntos le haremos salir adelante. Salir adelante. Superarse. Cuando uno realiza entrevistas de selección, encuentra en no pocas ocasiones la frase "Superarse", "Salir adelante" en el apartado de principal meta en la vida. Y de cierta manera podemos estar de acuerdo en que el sujeto humano tiende al movimiento. No se queda estático, es capaz de cambiar de posición tanto en el mundo físico; trasladarse de un punto "a" un punto "b" en un periodo de tiempo, como en el mundo que podemos llamar de las ideas. Platón ya había dicho algo acerca de esto. Su mundo de las ideas se contrapondría al mundo sensible, aquel que podemos percibir por medio de nuestros sentidos, aquel mundo que podemos tocar, ver, oler, sentir, gustar. Un mundo que escapa a su percepción, y cuyo correlato seria su ex-sistencia. Lo que es. Inmutable, inmóvil. Nuestra "realidad" no es mas que un reflejo contaminado por los sentidos de lo que Es. O, si queremos, la entrada del significante en el mundo, el cual viene a hacer distancia y puente entre estos mundos platónicos. Estoy divagando, no se me debe de dar suficiente credibilidad de lo que trato de hilvanar. Es el problema del parletre, del ser hablante, que es porque habla y porque habla es. En consonancia con el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob que se da el nombre de Yavhe o "Yo Soy el que Soy", salvo que en nuestro caso, pobres mortales, es del no poder ser por si mismo. Llegamos desnudos y somos cubiertos (en el mejor de los casos) por un deseo, por significantes que nos refieren a otro y a Otro. "Se parece a su abuelo, aunque tiene los ojos de su madre." Esta ultima frase cobro mucho valor en el septimo libro de la saga de "Harry Potter", el "tienes los ojos de tu madre" que en muchas ocasiones encontramos repetidas en cada uno de los relatos de las aventuras del joven mago se convierte en una especie de fantasma primordial. La referencia es obvia al texto freudiano de "Pegan a un niño". El fantasma es una articulación de la cual se goza. Y ese es un problema. El goce del habla. Del blablablá le llamaran los seguidores de la obra de Jacques Lacan. "El niño que vivió" lo hizo porque se recubrió de este deseo del Otro que fue su madre y fue metafóricamente sustituido por el Nombre-del-Padre ejercido por Voldemort, con su eventual desmoronamiento, y cuya cicatriz, como cualquier hablente de acuerdo a Braunstein y su traducción de parletre, se ve condenado a portar. Este "los mismos ojos", se convierte así en un fantasma escopico de Snape, de la mirada del Otro "amadodiado" . En fin, solo espero haber dicho algo coherente, algo que ya es de por sí difícil...


miércoles, 7 de agosto de 2013

En psicoanálisis  existe una concepción del síntoma distinto a lo que podríamos llamar la sintomatología clásica de la medicina. Es decir, uno acude al medico cuando los órganos hacen acto de presencia, o ¿es que acaso uno siente a su estomago, a sus pulmones? ¿o nos preocupamos cada minuto de nuestra vida por los riñones? Allí están, en su silencio al que llaman salud. Y uno habla al medico de lo que seria su sentir acerca del órgano, pone en palabras la dolencia del cuerpo. El medico, acompañado de su saber y de acuerdo a la geografía corporal que acompaña el relato del síntoma, ubica el conjunto de malestares en una enfermedad clasificada en torno a tales manifestaciones vivenciadas como dolorosas. El cuerpo aparece así fragmentado en zonas bien definidas, fronteras imaginarias que no escapan a la subjetividad.

El síntoma en psicoanálisis es un acompañante en el camino. Un acompañante que en un momento imprevisto (pero lógico) se presenta como molesto. Y se supone que el especialista en la subjetividad representado por cualquier afiliado al prefijo psi se encargaría de eliminar tal dolencia/malestar que es este acompañante. Pensamiento cercano al del medico. Acallar el síntoma, no saber nada mas de él. Que desaparezca para jamas volver. Regresarlo al silencio.

La insensatez del psicoanálisis es justamente lo contrario. Hacer hablar al síntoma. Que el paciente relate su dolencia hasta el punto en el que esta "incomodidad" revele su propia verdad en tanto ser que habla. No curamos el síntoma, mas bien, lo consideramos como lo que logra anudar de forma borromea los nudos del sujeto: real, simbólico, imaginario. El síntoma es el ultimo sostén del sujeto. La vara que impide la caída profunda...

jueves, 18 de julio de 2013

De la fenomenología del desfile

El ser humano es realmente un ser curioso y de gustos muy variados. Puede disfrutar de la simple y llana emoción de la lectura de un libro y/o de una visita a un balneario a remojarse y nadar en las aguas. Recuerdo una anécdota en la que saliendo con los amigos justamente a una alberca uno de ellos hacia un comentario: "es tan divertido ver como con algo tan simple como el meterse al agua es tan emocionante; ha de ser alguna reminiscencia de un pasado remoto en que nuestros ancestros se regocijaban alrededor de una laguna, etc". Gustos sencillos que apenas se puede ser consciente de ellos. No estoy muy seguro de porque recordé esta anécdota mientras comenzaba este escrito, pero espero que mientras vaya escribiendo se me ocurra algo.

Titule este pequeño escrito "De la fenomenología del desfile" por una razón simple, recién pasa por encima de mi ventana el desfile de las mariposas, tradición en el municipio en donde vivo en el cual se pasean sonrientes los pequeños de diferentes escuelas vestidos de mariposas, como una forma de formar conciencia acerca de esos insectos que pasaran por estas tierras en su migración anual. Vemos automóviles decorados con motivos de este peculiar insecto incansable. Es un ser vivo interesante, la mariposa monarca. Su nombre científico es Danaus plexippus, cuya traducción al mortal cualquiera vendría de cierto rey mitológico, o, que hace referencia a "un griego que doma caballos o "auriga griega". El auriga, según las distribuciones sociales de la antigua Grecia, es el esclavo que debía conducir la biga, especie de carruaje generalmente usado por comandantes militares. Puesto de vital importancia, ya que la seguridad del amo era responsabilidad del auriga al conducir, por lo que era cuidadosamente seleccionado de entre sus esclavos. Sin embargo, existe otra teoría acerca de la función del auriga. Se dice que era aquel esclavo que sostenía la corona de laurel durante las competencias romanas, susurrando al campeón de forma repetida: "Recuerda que eres solamente un hombre"; esto para evitar que la celebración llevase al comandante a enorgullecerse demasiado. No ahondare en las relaciones del amo y el esclavo, ya esta en Hegel y en Lacan. Incluso la misma idea del jinete y los caballos esta en Freud en su forma de explicitar los vasallajes del Yo en su relacion con el Ello, el Superyo y el principio de realidad. El esclavo como sostén del amo, solo eres un hombre, etc etc. Esta ya lo suficientemente hablado y no tengo nada mas que decir sobre esto. Me parece interesante el ir hasta donde se pueda llegar con las palabras, esos maravillosos limites que te llevan de un lado hacia el otro, de un otro al Otro. Sigamos con las mariposas y sus desfiles.

Ellas realizan una migración anual desde Canadá hasta México. Aun se investiga como es que  varias generaciones de mariposas son capaces de volver a los mismos sitios de hibernación. Los patrones de vuelo son heredados, una mezcla entre ritmos circadianos y la posición del sol. No hay escuela de mariposas en las que se les enseñe estas cosas. Lo saben. Una impetuosa necesidad de hacerlo. Así es el goce sin el significante. Sin sentido...Pienso ahora, y corro para no equivocarme, a la conferencia dictada por Jacques Alain Miller en el cierre del Congreso de la AMP en 2012, El orden simbolico en el siglo XXI, en donde presento lo que sera tema del proximo congreso, en donde dice lo siguiente:

"(...) Antaño lo real se llamaba la naturaleza. La naturaleza era el nombre de lo real cuando no había desorden en lo real. Cuando la naturaleza era el nombre de lo real, se podía decir, como lo hizo Lacan, que lo real siempre vuelve al mismo lugar. Solamente en esa época en la cual lo real se disfrazaba de naturaleza, lo real parecía la manifestación mas evidente y más elevada del concepto mismo del orden."

Creo que por ahora esto podría servir de introducción y una apertura al pensamiento....