Luego de discutir con un colega filosofo, me remiti a buscar entre mis referencias material con el cual enriquecer aquello de lo que he venido hablando desde ya hace algunas semanas, del psicoanalisis en los tiempos actuales, de la ciencia, de los actuales modelos de psicoterapia, incluso me vi hablando de Heiddeger, de quien solo conocía su nombre por haberlo leido en algunos textos. De inmediato, la actualidad de su escritura me dio de que comentar (pueden verlo en mis anteriores posts). Uno se queda contento con lo que ha escrito, pensando: "Ya es suficiente, pasemos a algo más". Es entonces que sin buscar, encuentras un texto que te hace volver a tomar la pluma y el papel (bueno, en este caso es el teclado de la computadora, no suena tan poetico). Así que, a lo que nos ocupa.
Miller,en sus lecciones del 14 y 21 de enero y 4 de febrero de 2004 (curso inedito) habla precisamente de lo que el llama " La era del hombre sin atributos", contrastando la caracterización clasica de esta época como la del dominio de las imagenes con un tiempo en el que de lo que se trata es de la contabilización del sujeto, su cuantificación, su registro, su control; deviniendo en un estado de prevención y de miedo permanente. Esto a partir del reinado del significante mas tonto y a la vez mas elaborado: la cifra 1;
"El registro(...) se inscribe claramente en el mismo contexto que la ideología de la evaluación. Al igual que ella, el registro pone en primer plano el "devenir unidad contable " del sujeto. Devenir unidad contable y comparable traduce de manera efectiva la dominación contemporánea del significante-amo en su forma mas pura y estúpida: la cifra 1."Esto, sigue Miller, conduce a lo que parece ser una necesidad de las sociedades actuales: el establecimiento de listas. El Estado necesita ponernos en listas, y esto aparece en todo lugar: pasajeros de avion, de pacientes en el hospital, de asistencia a cursos, de mandado y la lista sigue. La sociedad reclama control. En las empresas que se preparan para certificarse en alguna de las instituciones de estandarizacion de sus procesos, procedimientos, etc, etc, es impresionante la cantidad de formatos a llenar: listas, procedimiento, sistemas. Ahora, aqui es donde la cuestión se torna interesante. Con Heidegger, teniamos que estos tiempos (que al parecer son los ultimos de acuerdo a algunas religiones) corresponden a la de la "imagen del mundo" en la cual el hombre seria la medida del hombre a mano de la investigación cientifica como aquella que solo confirmaria esto. Imagen refiriendose a la reducción de lo real a lo manejable, a lo representable. Miller dira que lejos de ser la imagen la que domina es mas bien la escritura, en forma de registro, la que reina. No basta con que tengamos ya algo representado, hace registrarlo. Puedo tener un bebe, alli esta, lo ves, lo veo, le tomo fotos, lo etiqueto en las redes sociales; si, muy bien, pero si no lo reportas, sino lo inscribes/escribes en el Registro Civil, no existe. Se le da una cifra, la cual conservara el resto de su vida. Es la época de la vigilancia, de la sociedad del miedo, parafraseando lo que el filofoso Ulrich Beck llama "sociedad de riesgo": apartir del siglo XXI, el sujeto esta en peligro. Comer, respirar, ir de un lugar a otro, hablar con algún vecino, todos podemos ser victimas. Incluso, como decia un profesor, esto se lleva a no solo al sujeto, sino a los objetos (y no cualquier objeto) como es el dinero. No es dificil recordar aquella campaña del Banco Nacional que movia a cuidar los billetes. O, como dice Mr Increible: "Este (el mundo) ha de verse en peligro una y otra vez, y pues, a mi me gustaria que se quedara a salvo, bueno, al menos por un tiempo"...
Lo mejor es la referencia a Mr Increíble.
ResponderEliminarJuan es un hombre, Nahuel es un hombre. Hay dos hombres. Por detrás de este devenir unidad contable hay una clara objetivación de la humanidad de cada individuo vivo humano (y por vivo me refiero a los impulsos de vida, y no sólo al aspecto biológico también estudiable y analizable).
¿Qué ocurrió acá? Se quitó toda diferencia entre Juan y Nahuel, no hay un Juan y un Nahuel, sino que hay dos hombres. Son dos unidades de la misma magnitud. De la magnitud "hombre". Ahora viene un paso interesante.
Este "hombre" es estudiado del modo en que el físico estudia la naturaleza. Se lo toma como objeto pasivo, no se le da voz, no se le permite afirmarse a sí mismo sino tan sólo en el momento en que responde las preguntas relevantes realizadas por el investigador psicológico. El afirmarse a sí mismo por parte de Juan sería el diferenciarse de Nahuel, lo cual está terminantemente prohibido.
Entonces arribamos al "hombre" uniforme, contable. Y ahora podemos preguntarnos por el peligro. ¿Dónde surge el peligro? La respuesta que vislumbro es algo parecido a lo siguiente. El peligro llega desde un individuo que no se deja someter bajo el "hombre" y se afirma a sí mismo. Hay una violencia en la que este individuo niega al "hombre". Todos los individuos que se ubican bajo el universal "hombre" se ven entonces en peligro.
Y es que se intenta que este "hombre", en tanto objeto, se integre a una sociedad pacífica; esto es, a una relación de puros objetos que no se afirman a sí mismos ni afirman su propia vida ni subjetividad. No se les permite ser a estos objetos más que "hombres". Y se los protege del peligro que niegue y destruya a estos "hombres" en tanto "hombres".
(No he leído la Microfísica del Poder de Foucault, pero sería interesante).
En fin, creo que me he extendido, y también creo que lo he mareado. Me habla o pide más claridad.