Sigo. Miller, en el mismo curso, realiza una arqueología de eso que llama "el hombre cuantitativo" o el hombre sin cualidades pormoderno. Y hay algo dentro de su texto que me parece importante y que desarrolla a partir de la obra de Quetelet (astrónomo del siglo XIX que tuvo la fascinante idea de aplicar las concepciones y los metodos de la astronomía a las sociedades humanas, su importancia en el origen del enfoque estadistico del fenómeno social es eminenente): la teoría del hombre medio, la cual ahora es que esta mostrandose en toda su majestad como principio de la epidemiología en salud mental. Y hay aqui algo en verdad alarmante y que Miller logra elucidar bastante bien: "la media es un ideal secretado por la estadistica cuantitativa misma". ¿A qué se refiere? La media no proviene de una prescripción, de algún mandato simbolico, de una posición; son en sí mismas las cifras las que les proporcionan un ideal que seria la norma, completamente distinto de la la ley, que siempre encuentra su garante en un gran Otro. La ley es divina, la ley del Estado, del rey, del gobierno, proviene del Otro, proviene del exterior, del cielo, etc, etc. Las tablas de la ley provienen de un garante simbolico. No es el caso de la norma. Ella es mas simple, mas escurridiza. Proviene de nosotros mismos, de la combinación de nuestras decisiones o de nuestras propiedades individuales. Es algo asi como lo que nos dice Freud sobre la histeria de angustia (tambien llamada fobia) en la cual el objeto de angustia es puesto en el exterior, alli se le puede evitar. Hay posibilidad de huida. En cambio un objeto internalizado, ¿como se escapa de el? Sociedad de angustia y de pildoras y pastillas para controlarla. Deseo vs goce.
Todo esto es lo que produce al "hombre sin cualidades", objeto de estudio de las psicologias cuantitativas y cientificas. El hombre estadistico y su entrada en el mundo de los calculos. Un reemplazo del absoluto por la media, lo verdadero suplantado por lo probable. Somos lo que registramos en un cuestionario con casillas a rellenar, en donde las opciones preguntas tales como ¿estas triste alguna vez? son a)nunca b)raramente c)un poco d)a menudo e)mucho f)siempre cuya cuantificacion arrojada una vez insertados los resultados en una maquina daran su diagnostico. Los examenes llamados psicometricos ( mas metricos que psicologicos) pertenecen a este discurso. "No hay respuestas malas o buenas, todas son buenas, y sus resultados le ayudaran a ser feliz". !Como me impresione al leer estas palabras en las instrucciones de una de estas pruebas! Sigo con Miller, en cuanto al uso de cuestionarios. Como tal, el cuestionario supone una interrogación al sujeto, darle la palabra, se le invita a responder. El problema es que cuando lo hace, inmediatamente queda insertado en un aparato de escritura que hace su respuesta comparable con la de otro. En efecto, no hay respuestas malas o buenas; lo que hay es lo que la mayoria respondio, esa es la norma, y de acuerdo a la ubicación de mis respuesta, de su varianza, me ubica en una inclinación en la campana de Gauss. De lo que se trata es de dominar las turbaciones, los trastornos; reuniendoles, todos, bajo el ideal de la norma, el significante-amo de la epoca. Del dominio del goce por el saber.
Y aqui hay un efecto interesante y que Miller señala. Una vez que se le ha convertido a usted en un "hombre sin cualidades", lo siguiente es convertirle en !amo de sí mismo!. Con todos los los reproches superyoicos incluidos en el paquete: "Sea respetuoso con los otros", "Afirme sus derechos (habria otra forma)", "no espere ser amado siempre por los demás (diablos, porque no me lo dijeron antes)" y la lista sigue. De aqui es de donde las psicoterapias cognitivo-conductuales atraen a las masas, como lo mencionaba en anteriores posts. ¡Le haremos feliz! Conversando con una compañera, mas del lado humanista, me comentaba que a sus pacientes trataba de hacerles ver todo el potencial que tenia, que su naturaleza humana le llevaba forzosamente a hacer mas cosas, a no quedarse en un mismo lugar, sino sacar todo esa capacidad innata de superarse. Esto lo veo incluso en mi trabajo y me ha intrigado. Es muy frecuente escuchar que ante un cuentionamiento acerca de lo que se quiere en la vida uno responda: "Superarme", "Llegar a ser alguien en la vida", etc etc. Lo que veo alli es un esfuerzo de cumplir con este mandato superyoico contemporaneo que se reduce a la obligacion a gozar. Usted debe ser feliz, debe cumplir con sus metas, consiga un coach que le enseñe como hacerlo, hay seminarios y talleres que le mostraran las mil y un formas de relacionarse con los demas (con inteligencia emocional, claro, hay emociones, pero hay que dominarlas, controlarlas, deben ser expresadas adecuadamente, por supuesto). Goce, goce, goce. Y no hay forma aparente de librarse de el cuando ya ha entrado al mundo de la norma. Lo normal es el goce.
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