viernes, 27 de abril de 2012

"El camino sigue y sigue..."

No habia tenido la oportunidad de escribir debido a una serie de cambios en el ámbito profesional, o como se dice mas comúnmente: cambie de trabajo. Pase de ser un empleado de confianza dentro de los albores de cierta empresa para convertirme en un trabajador a prueba. Cierto que existe el riesgo de que eventualmente la prueba no sea superada y haya arriesgado lo que se llama un empleo seguro, pero como dicen, el que no arriesga no gana. El cambiar la estabilidad de ciertas cosas siempre ha sido motivo de caos, ejemplos en la historia sobran como para tener que mencionar alguno, se les conoce como revoluciones. Uno se cuestiona las motivaciones de una revolución, que, y si recordamos las palabras de cierto psicoanalista francés; Lacan, siempre aspira a un amo, y, añade, lo tendrá. Esta especie de automatismo de repetición es estructural en la revolución. Podemos recordar esa película "Matrix: Revolución" en donde se le explica al protagonista que la guerra entre la humanidad despierta y de las maquinas ya se ha repetido en otras ocasiones, el mismo sistema exige esta repetición para mantener el equilibrio. El "error" que era el Elegido, surgía cada cierta cantidad de tiempo, para poder seguir con el ciclo ininterrumpido de guerras y resurgimientos. Y, ¿no es justamente este "error" eso que Lacan llamo en su ultima enseñanza como sinthome, ese síntoma que se vive como un cumulo de goce? El síntoma en su formación de compromiso en términos freudianos entre la pulsion inconsciente que exige su abstracción y la represión que la regresa nuevamente al lugar de donde salio. Dije regresa nuevamente, algo un poco extraño ya que represión y lo reprimido no se sabe bien cuando empieza uno y empieza el otro. El sinthome que distorciona y permite ver la matrix.

Ah, ese príncipe! Que despiertas ocupandote de tu pequeño asteroide. Poniendolo bonito, deshollinando los volcanes activos y extinguidos; pues nunca se sabe. No es sorpresa que quien dio a  luz al psicoanalisis le halla dado el nombre de "deshollinar la chimenea",  y es justamente por eso, que nunca se sabe. De igual forma esas semillas, millones de ellas, que habitan en el subsuelo del asteroide: semillas malas y semillas buenas; nunca se sabe que camino sera el que tomaran. Por mi parte, no seguiré el camino de la psicología pop  que por alli me encontré en mi búsqueda de referencias para lo que aquí hago. Digamos que para cierto autor, al parecer muy docto en cuestiones de psicologia gestalt y cognitivo-conductual, esas semillas serian una metáfora de las distorciones cognitivas: hay pensamientos buenos que nos permiten crecer y desarrollarnos; y hay malos pensamientos e ideas que serian nocivas para este crecimiento. La premisa es que habría que dejar crecer los buenos pensamientos y cortar los malos que ante estas, nuestras ideas distrcionadas, son como boababs; esos gigantescos arboles a los cuales teme el Principito porque su presencia, y mas si son abundantes, estallarian el planeta.  El fin ultimo seria el de recuperar eso que con mucha osadía llaman "confianza en si mismo". Eson que llaman pensamientos irracionales son aquellas creencias que distorcionan la realidad: "Al igual que los baobabs, las distorsiones cognitivas, las creencias, también son primero pequeños retoños antes de convertirse en árboles gigantescos y destructivos y, por ello, así como el principito estaba siempre alerta de la aparición de un baobab, nosotros debemos estar atentos a la aparición de una creencia negativa o distorsión cognitiva. Si surge, por ejemplo un pensamiento como: “Soy un estúpido, cómo puede equivocarme así” debemos poner un alto, arrancar el baobab de raíz y desecharla antes de que esa idea irracional destruya nuestra autoestima y nos haga sentir inadecuados, inútiles o inferiores." "Confia en ti mismo" gritan a los vientos las nuevas formas la practica psicologica. Habria que agregar al grito solo un "Confia en ti mismo, si, pero de forma racional/normal/politicamente correcta". Ya en anteriores post hable de ello y no hay necesidad de repetirlo. Habría que depositar la confianza en un psicólogo para recuperar la propia. Quizá sonare un poco paranoico, pero, ¿quÉ tal si la única confianza que se recibe es la del propio psicólogo? Incluso existen recomendaciones a los terapeutas de que tienen que comportarse e manera que inspiren la confianza del paciente. Esto solo tendria el fin de hacer consistente al Otro, cuando la apuesta del psicoanálisis es que este esta barrado, estructuralmente inconsistente, no se puede fiar de el. Alli reside la critica de Zizek acerca del tema levinasiano sobre el prójimo. Quien mas ajeno a uno mismo que ese prójimo del cual no sabemos nada? El famoso che voui? lacaniano, la interrogación sobre el deseo del Otro. Así, podriamos decir que las semillas no son ni buenas ni malas, sino que son eso, semillas de inconsciente que nos dicen algo, asi como esos ejemplos que Freud nos da en Psicopatología de la Vida Cotidiana. Eso hablaria. La interpretación no seria tan simple como una "idea distorcionada" o "idea adecuada a la realidad"; sino qué, al surgir la semilla, me dice acerca de ese saber del que nunca puedo estar seguro. Habra que pasar por la experiencia de "deshollinar la chimenea".

jueves, 5 de abril de 2012

"Seguimos..."

Sigamos con nuestro recorrido y tentativa de extraer al menos unas cuantas consecuencias de esta lectura. Tentativa que hasta ahora me ha sido de provecho como ejercicio de otra lectura, que es la de la obra de Freud, Lacan, Miller y otros; a través de la obra de Exupery. Me han llegado comentarios acerca de esta tentativa, a la cual bien podría llamarsele ingenua; y que ha llevado a que a su vez esas personas realicen una nueva lectura del texto. No puede si no causarme una alegría y un compromiso de seguir por el camino que se inicio ya hace unos meses. Solo espero no estar desvariando en el desierto, aunque confio en las palabras de ese niño caido del cielo: "Lo que embellece aún más al desierto - dijo el principito - es que escode un pozo en cualquier parte, en el sitio menos esperado..." ¡Ah! Eso con lo que se trabaja en analisis, la belleza del analísis podriamos parafrasear, es que en el discurso se encuentra un pozo, un agujero, una hiancia; es lo Simbolico en el desierto de lo Real engañados por el espejismo de lo Imaginarío y el sujeto, como siempre, perdido; perdido siempre entre los tres registros en cuyo medio encontramos ese pequeño a, perdido, si, pero no suelto.

Hasta ahora, el manejo que he hecho para estructurar esto a sido siguiendo la linea del texto mismo. Habra distintas formas de interpretar el libro completo, pero mi lectura es mas bien lineal, recorriendo las paginas y deteniéndome allí en donde encuentro algo que decir. Y como lo dije en posts pasados, mi intención no ha sido interpretar psicoanaliticamente el cuento, sino a partir del cuento tratar de explicarme ciertas nociones. Dicen que el escritor escribe primero para si mismo (y a pesar de lo problematico que este "si mismo" podria resultar). Allí quiza podría encontrarse una consecuencia lógica de lo que cada semana me esfuerzo en mostrar. El tratar de elucidar eso de lo que el discurso analitico se encarga de sostener sin palabras, como apareció escrito en el pizarrón de Lacan durante su primer clase del seminario XVI De un Otro al otro, agregándole algo de banal a mis intentos, el discurso analítico seguiría allí. Y bien, confiare en que lo que digo va de acuerdo a los principios del análisis. Al menos confio en que asi es.  La confianza hay que ganarla dicen por allí, aunque pareciera que los medios para obtenerla difieren actualmente en nuestro contexto histórico-cultural. Había que trabajar mucho tiempo para construir lo que se llama reputación y credibilidad. En general, eran muchos los años que se gastaba una persona para ganarse la categoría de empleado de confianza, es decir, el hacer siempre lo mismo de la misma forma, de manera que generara una especie de "constancia"; un "siempre así". Incluso entregamos constancias, señal de reconocimiento de que se ha permanecido en algo. Así, la confianza se basa en un supuesto de estabilidad. Estabilidad que debe ser probada. Uno debe de probar que es digno de que se le catalogue como "de confianza"   Lo mismo con un experimento, sus herramientas de investigación y de obtención de datos deben de ser confiables para comprobar que los resultados son verdaderos. Confianza estaría entonces del lado de la verdad, esa verdad que dice: Yo, la verdad, hablo. Y es en estos tiempos que son los nuestros que de la confianza hay que dar estas pruebas de que es verdadera, a como de lugar. Es muy común escuchar acerca de que hay que evaluar a nuestros funcionarios, policías, ejercito, etc, etc.  para ver que tanto podemos confiar en ellos. Para esto, no hay nada mejor que las pruebas psicológicas, esas que por medio de una serie de alvéolos, de preguntas, de entrevistas, de polígrafo (el famoso detector de mentiras). Quien haya pasado a través de una de estas pruebas (me cuento entre ellas) y si esa persona no es un idiota (no puedo decir con sinceridad si pertenezco a ellas), fácilmente se dará cuenta de aquello que nos hablaba Lacan y es que de la verdad solo hay la ficción. ¿Que mejor ambiente para que un aparato detecte la verdad de la no verdad que en un ambiente totalmente artificial? ¿No los experimentos científicos tratan de recrear las condiciones asi llamadas naturales en un laboratorio con el supuesto de que las variables que influyen en el grado de confiabilidad de dicho experimento para postular verdades comprobables? . Recuerdo una escena de la película  Ocean´s Thirteen en donde uno de los protagonistas en enviado, durante la organización de la estafa (que sirve de traducción al español de esta trilogía de películas: la Gran Estafa) a una compañía fabricante de dados, y durante las entrevistas tiene que pasar por una prueba de poligrafo. El sujeto, nervioso como es, titubea, suda y da todos esos signos corporales de la manifestación de la no-verdad. Pero el tiene un truco, un aparato que le confiere un pequeño electroshok en el preciso momento en que el responde a las preguntas. Tal electroshock "engañaría" al polígrafo, el cual registraria como verdadero aquello que no lo es. Y hay un hermoso dialogo del entrevistador el cual dice mas o menos: "Puedo ver que esta usted sudando y su actitud me indica que este mintiendo, pero esta maquina me dice que esta diciendo la verdad". "He de haberme convertido en un adulto" dice el aviador ante su imposibilidad de ver el cordero dentro de la caja.  No podemos confiarnos de que efectivamente el cordero esta allí adentro, hay que abrir la caja para ver y ficarlo. Y esta ficacion aparantemente nos llevaría a un saber; el saber de que efectivamente los policías, los funcionarios, politicos, etc no son de confianza. Pero, ¿es un nuevo saber? ¿Hay aqui una producción de saber? ¡Claro que no! Ya lo sabemos. Solo que ahora ese saber es validado por las pruebas. La verdad ha pasado al terreno de lo cuantificable. Exupery lo dice muy bien: "Las personas mayores adoran las cifras. Cuando uno les habla de un nuevo amigo nunca preguntan las cosas esenciales. Nunca dicen: "¿Cual es el tono de su voz?¿Que juegos prefiere? ¿Colecciona mariposas?" En cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuantós hermanos tiene?¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solo entonces creen conocerlo."