Sigamos con nuestro recorrido y tentativa de extraer al menos unas cuantas consecuencias de esta lectura. Tentativa que hasta ahora me ha sido de provecho como ejercicio de otra lectura, que es la de la obra de Freud, Lacan, Miller y otros; a través de la obra de Exupery. Me han llegado comentarios acerca de esta tentativa, a la cual bien podría llamarsele ingenua; y que ha llevado a que a su vez esas personas realicen una nueva lectura del texto. No puede si no causarme una alegría y un compromiso de seguir por el camino que se inicio ya hace unos meses. Solo espero no estar desvariando en el desierto, aunque confio en las palabras de ese niño caido del cielo: "Lo que embellece aún más al desierto - dijo el principito - es que escode un pozo en cualquier parte, en el sitio menos esperado..." ¡Ah! Eso con lo que se trabaja en analisis, la belleza del analísis podriamos parafrasear, es que en el discurso se encuentra un pozo, un agujero, una hiancia; es lo Simbolico en el desierto de lo Real engañados por el espejismo de lo Imaginarío y el sujeto, como siempre, perdido; perdido siempre entre los tres registros en cuyo medio encontramos ese pequeño a, perdido, si, pero no suelto.
Hasta ahora, el manejo que he hecho para estructurar esto a sido siguiendo la linea del texto mismo. Habra distintas formas de interpretar el libro completo, pero mi lectura es mas bien lineal, recorriendo las paginas y deteniéndome allí en donde encuentro algo que decir. Y como lo dije en posts pasados, mi intención no ha sido interpretar psicoanaliticamente el cuento, sino a partir del cuento tratar de explicarme ciertas nociones. Dicen que el escritor escribe primero para si mismo (y a pesar de lo problematico que este "si mismo" podria resultar). Allí quiza podría encontrarse una consecuencia lógica de lo que cada semana me esfuerzo en mostrar. El tratar de elucidar eso de lo que el discurso analitico se encarga de sostener sin palabras, como apareció escrito en el pizarrón de Lacan durante su primer clase del seminario XVI De un Otro al otro, agregándole algo de banal a mis intentos, el discurso analítico seguiría allí. Y bien, confiare en que lo que digo va de acuerdo a los principios del análisis. Al menos confio en que asi es. La confianza hay que ganarla dicen por allí, aunque pareciera que los medios para obtenerla difieren actualmente en nuestro contexto histórico-cultural. Había que trabajar mucho tiempo para construir lo que se llama reputación y credibilidad. En general, eran muchos los años que se gastaba una persona para ganarse la categoría de empleado de confianza, es decir, el hacer siempre lo mismo de la misma forma, de manera que generara una especie de "constancia"; un "siempre así". Incluso entregamos constancias, señal de reconocimiento de que se ha permanecido en algo. Así, la confianza se basa en un supuesto de estabilidad. Estabilidad que debe ser probada. Uno debe de probar que es digno de que se le catalogue como "de confianza" Lo mismo con un experimento, sus herramientas de investigación y de obtención de datos deben de ser confiables para comprobar que los resultados son verdaderos. Confianza estaría entonces del lado de la verdad, esa verdad que dice: Yo, la verdad, hablo. Y es en estos tiempos que son los nuestros que de la confianza hay que dar estas pruebas de que es verdadera, a como de lugar. Es muy común escuchar acerca de que hay que evaluar a nuestros funcionarios, policías, ejercito, etc, etc. para ver que tanto podemos confiar en ellos. Para esto, no hay nada mejor que las pruebas psicológicas, esas que por medio de una serie de alvéolos, de preguntas, de entrevistas, de polígrafo (el famoso detector de mentiras). Quien haya pasado a través de una de estas pruebas (me cuento entre ellas) y si esa persona no es un idiota (no puedo decir con sinceridad si pertenezco a ellas), fácilmente se dará cuenta de aquello que nos hablaba Lacan y es que de la verdad solo hay la ficción. ¿Que mejor ambiente para que un aparato detecte la verdad de la no verdad que en un ambiente totalmente artificial? ¿No los experimentos científicos tratan de recrear las condiciones asi llamadas naturales en un laboratorio con el supuesto de que las variables que influyen en el grado de confiabilidad de dicho experimento para postular verdades comprobables? . Recuerdo una escena de la película Ocean´s Thirteen en donde uno de los protagonistas en enviado, durante la organización de la estafa (que sirve de traducción al español de esta trilogía de películas: la Gran Estafa) a una compañía fabricante de dados, y durante las entrevistas tiene que pasar por una prueba de poligrafo. El sujeto, nervioso como es, titubea, suda y da todos esos signos corporales de la manifestación de la no-verdad. Pero el tiene un truco, un aparato que le confiere un pequeño electroshok en el preciso momento en que el responde a las preguntas. Tal electroshock "engañaría" al polígrafo, el cual registraria como verdadero aquello que no lo es. Y hay un hermoso dialogo del entrevistador el cual dice mas o menos: "Puedo ver que esta usted sudando y su actitud me indica que este mintiendo, pero esta maquina me dice que esta diciendo la verdad". "He de haberme convertido en un adulto" dice el aviador ante su imposibilidad de ver el cordero dentro de la caja. No podemos confiarnos de que efectivamente el cordero esta allí adentro, hay que abrir la caja para ver y ficarlo. Y esta ficacion aparantemente nos llevaría a un saber; el saber de que efectivamente los policías, los funcionarios, politicos, etc no son de confianza. Pero, ¿es un nuevo saber? ¿Hay aqui una producción de saber? ¡Claro que no! Ya lo sabemos. Solo que ahora ese saber es validado por las pruebas. La verdad ha pasado al terreno de lo cuantificable. Exupery lo dice muy bien: "Las personas mayores adoran las cifras. Cuando uno les habla de un nuevo amigo nunca preguntan las cosas esenciales. Nunca dicen: "¿Cual es el tono de su voz?¿Que juegos prefiere? ¿Colecciona mariposas?" En cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuantós hermanos tiene?¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solo entonces creen conocerlo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario