En el contexto mexicano actual tenemos como parte de la discusión preponderante del momento la propuesta del Senado de la República de crear una ley llamada "de Seguridad Interior" con el fin de que el Estado pueda desplegar a las fuerzas armadas en caso de que este considere que existan: "amenazas a la seguridad interior (o) cuando estás comprometan las capacidades de las autoridades , y cuando haya amenazas originadas por la falta o insuficiente colaboración de las entidades y municipios en la preservación de la seguridad nacional". Por otro lado, en un contexto mas bien mundial, se nos da a conocer la noticia de que un grupo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford han logrado identificar y cito directo del artículo noticioso: "un patrón característico de actividad eléctrica, que ocurre sólo uno o dos segundos antes de un comportamiento impulsivo. De acuerdo a los investigadores, los hallazgos de este estudio podrían servir de fundamento para diseñar una alternativa de tratamiento orientada a controlar estallidos compulsivos potencialmente peligrosos." y agrega: "los hallazgos del estudio (...) pueden prevenir acciones impulsivas y, a veces, potencialmente mortales, en personas de alto riesgo, para quienes todas las terapias no invasivas han fallado".
Ambas noticias comparten un núcleo común: existe "algo" (impulsos potencialmente peligrosos y/o amenazas a la seguridad pública) que habría que impedir antes de que ocurra (caos y desorden público; obesidad, ludopatías, y un largo etc.) y ante lo cual se propone desde el Poder (político, científico) su "preventiva" represión. La referencia a Minority Report de Steven Spielberg, basada en la obra de Philip K. Dick, pelicula en la cual nos cuentan sobre 3 humanos que mediante cierta predisposición y algunos experimentos cientificos consiguen vislumbrar el futuro, en especial en lo que respecta a crímenes, riesgos u actos de violencia, creándose alrededor de ellos una fuerza policíaca que responde a dichos eventos antes de que sucedan. Hoy, lo que nos horroriza no es el pasado, superado, olvidado, reprimido, evadido; tampoco el presente, la multiplicación de los goces (se feliz, vive el momento, sal, viaja, no te comprometas, etc etc) nos mantiene bastante ocupados; es el futuro y la incertidumbre de su potencialidad lo que hay que mantener bajo control, la prevención es ya un imperativo categórico de la posmodernidad. Lo interesante es que solo una de las dos noticias ha recibido atención negativa, mientras que la otra se le recibe con entusiasmo y alegría, queda a elección del lector su discernimiento...
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