"¡Mis tablillas, pronto, mis tablillas!
Es el momento de escribirlas"
Una de las primeras grandes obras literarias de las que tuve oportunidad de encontrar en la pequeña biblioteca comunitaria de mi domicilio infantil fue "Dracula" de Bram Stocker. Era una versión ilustrada, por lo que cada cierto numero de paginas encontrabas el apoyo imaginario a la letra. La forma en la que fue escrita esta novela, a manera de relatos cortos desde el punto de vista de los protagonistas mientras iban dejando registro en diarios, recortes de periódicos, notas, telegramas, cartas, grabaciones, etc, me permitió adentrarme en la historia (lo describo de manera particular a mi experiencia) como lo haría quizá un historiador ante diferentes fuentes que hablan de un mismo evento.
¿Que es la vida si no un relato, un cuento, con sus protagonistas, aventuras, desventuras, comedias, tragedias? Seres relatados. Relatives; emparentados. Enlazados. Anudados. En el mejor de los casos, cuando uno es incauto. Cada uno y su invención particular, su síntoma. Su filosofía para abordar esa historia/hystoria.
Es la escritura la condena de la palabra, condena a la inmortalidad, tan ligeras que las lleva el viento. La palabra, muerte de la Cosa. Pequeñas muertes cotidianas al hablar.
Pido las tablillas, como Hamlet citado por Harker y ante la amenaza de la locura en su encierro por el Conde. El peligro del encierro, del ensimismarse, esa es la verdadera prisión. La escritura, como las otras artes, el hacer, mas que el saber, permitirá la interacción, la dicción hacia el otro. El síntoma, el fantasma, nos permite ingresar a Matrix. ¿Eliminamos el síntoma? ¿Atravesamos el fantasma? Sera labor del analizante; y el analista, el Virgilio , el guía de las profundidades, averiguarlo.
Es la escritura la condena de la palabra, condena a la inmortalidad, tan ligeras que las lleva el viento. La palabra, muerte de la Cosa. Pequeñas muertes cotidianas al hablar.
Pido las tablillas, como Hamlet citado por Harker y ante la amenaza de la locura en su encierro por el Conde. El peligro del encierro, del ensimismarse, esa es la verdadera prisión. La escritura, como las otras artes, el hacer, mas que el saber, permitirá la interacción, la dicción hacia el otro. El síntoma, el fantasma, nos permite ingresar a Matrix. ¿Eliminamos el síntoma? ¿Atravesamos el fantasma? Sera labor del analizante; y el analista, el Virgilio , el guía de las profundidades, averiguarlo.
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