viernes, 2 de junio de 2017

Algo que decir...

"Lo tengo en la punta de la lengua" dirá el parletre (sujeto atravesado por la palabra) ante un imposible de nombrar. Sea el amor quizá un insondable, un difícil de evocar, son bien conocidos los intentos de mostrar el amor con obsequios, cuya presencia no hace más que señalar la propia ausencia, a función de signo. Allí donde no es. ¿Que es el amor? Es la vida por medio del otro, un intento de respuesta a cuya pregunta se han escrito, cantado, poetizado, pintado (y un largo etcétera) a lo largo de los tiempos. Un vida por medio del otro. Vaciamiento, evacuación de la libido narcisista (habría de otra?) dirigida al objeto. En tanto escribo hay un vaciamiento del pensamiento, intento descarga de la idea platónica en la letra.
¿Cómo decir Te Amo sin que esto sea un ataque, una invasión? Un acto de violencia extrema, que no tiene piedad ni da espacio al cuartel. La escritura sera una especie de evasión. De sustitución. Resolución sintomática, intento de respuesta. Sublimación necesaria que habla de una defensa ante el goce.
La musa, cual objeto de deseo, su presencia invita al artista. No por su presencia, sino por su no-estar. Deseo de otra cosa, no hay más para quienes hablamos. Podrán existir otros intentos de solución. Para el neurótico, el loco de amor no sera más que otro de sus nombres...

viernes, 24 de febrero de 2017

¿Que crea el hombre?

¿Que crea el hombre? Tal es la pregunta que colocamos en boca de la divinidad. Justamente, aquella potencia creadora cuya primera imagen es la del Dios que en un acto de su voluntad crea ex-nihilo, de la nada, es aquella que se pregunta acerca de la posibilidad creadora de la creatura. ¿Donde esta el limite de nosotros, los mortales condenados al mundo material, para manipular la realidad y de alguna forma devenir creadores? Una posible respuesta al cuestionamiento se podría encontrar en el Arte,  como aquello de lo que puede jactarse la humanidad como "creacion" propia. Tal podria ser el caso. El animal, también creado y ajeno a la conciencia de la Belleza, no es capaz de producir, por medio de su genio, un objeto del cual pueda decirse: "creación". De las cuestiones de la Belleza en tanto idea ya lo sabemos desde Platón como eso por lo cual vale la pena vivir. Tarea del artista la de producir belleza de la belleza, de la perfección de lo existente. Aunque tambien del arte podria hablarse de invencion, como la sola modificación de elementos ya encontrados en lo creado para hacer aparecer nuevos objetos. Pensado de esta manera, el arte dependería de lo que ya-esta para que aparezca la obra. El pincel, la pintura, el cuadro. El cincel, el marmol. El ritmo, los sonidos, incluso los silencios. El artesano, conocedor de un saber-hacer, distinto al solo saber. En un ejemplo contemporaneo, en la serie comica "The Big Bang Theory" encontramos en el personaje del dr. Sheldon Cooper al saber en su forma personificada. Un Otro, en lengua lacaniana, portador y tesoro de los significantes. En varios de sus episodios se ve la dificultad que tiene acerca del hacer, trabajo que deja a los "ingenieros", "los que hacen". Como magia, el artista en su hacer manipularía los materiales en orden de transformarlos en otra cosa. En la antigüedad, la alquimia prometía a sus practicantes, pioneros de nuestra actual ciencia química, la transmutación de los materiales. Era necesario un catalizador. Le llamaban piedra filosofal, sustancia que permitiría en esencia convertir el plomo en oro.

¿Qué crea el hombre? Al contrario de la divinidad, el hombre es capaz, hasta cierta manera de crear, no por voluntad, si no por "involuntad". La creación del hombre, quiza, es la lengua. La referencia al seminario 5 es inevitable. El juego de la creación palabrera que surge del equivoco, del witz, de la agudeza cuyo ejemplo lo es el famillonario. De eso puede jactarse del hombre. Parletre sera el nombre que lacan otorgara al sujeto de la palabra. El artista, como Joyce, no sera un sujeto comun, palabrero, charlatán.

Dijimos que el hombre crea por involuntad, si se nos permite la expresión. El inconsciente, tal y como lo conocemos por Freud, nos habla en el error, en el lapsus, en el chiste, en el sintoma. Creación destinada a su desaparición. Ratzinger dice que aquello que solo existe por interpretación ya no existe. Lo cual nos devuelve a la cuestión de la divinidad.

martes, 10 de enero de 2017

Sea quizá el teatro una de las bellas artes que mas apegado esta a la pasión humana. Siendo del Creador por exclusividad la capacidad de la aparición de algo de la nada, es potencial del humano la posibilidad de re-crear, y que mayor logro de la humanidad que el representar en la figura del teatro el rostro comico-tragico de su estar en el mundo, de su existencia.
El arte dramático nos implica a los espectadores. En la antigüedad, el coro, en las tragedias griegas, toma el papel de aquel que tiene su presencia entre los asistentes. Dirá Jacques Lacan, psicoanalista francés, que el coro es la gente que se turba, que vive, que siente. De cierta manera, sienten por nosotros. Representa nuestras dudas, si, las del espectador, su alegría, su tristeza. Una interpasividad, siguiendo el feliz concepto citado por el filosofo Slavoj Zizek.
Por otro lado, hemos visto la evolución de este arte (y de las demás expresiones artísticas) una cierta búsqueda en el espectador de participar de la obra en si misma. Personajes que salen del telón dirigiéndose a la audiencia. Hablando con ella. Una interactividad. Somos observadores, si, pero también participantes en el desarrollo de la historia.
Tenemos ya estas dos posibilidades, la interpasividad, en la cual el otro hace por mi, siento a través del otro; y la interactividad, en la cual soy parte de los acontecimientos.
Nuestra vida diaria es hoy una obra en continuo movimiento, ¿seremos actores o espectadores?