viernes, 14 de octubre de 2011

¿Postre..."?

¿Cómo pasamos de la figura del psicologo como alguien a quien se debe recurrir solo en una ultima instancia y dirigido solamente para aquellos locos insanos a una sociedad que busca incansablemente la atención profesional y cientifica del psicologo en cualquier ambito? Recientemente me enviaron un correo que ya ha dado algunas vueltas por Internet, y que habla sobre la enseñanza de las matematicas en nuestro pais. El paso de los problemas razonados a las respuestas de opción multiple; este fenomeno podria darnos de que hablar en otra ocasión, lo destacado en este correo es con lo que termina el autor del mismo. Argumenta que la generación que crecio junto a maestros exigentes que corregian incluso con gizasos y demas metodos es ahora gente de bien, sin traumas, que no acudieron al psicologo, etc etc; en contraste con lo que se le se vive actualmente de una enseñanza llamada mas eficiente que no admite que los niños reprueben debido a que su autoestima se veria dañada etc etc. Una nueva logica del trauma como evento potencial a la vuelta de la esquina. Algo siempre puede llegar a pasar. Pensemos simplemente en los sistemas de calidad de las empresas, en las cuales se establecen tres diferentes mociones de accion: preventiva, predictiva y en ultima instancia, correctiva. O, si queremos: evitar que "eso" suceda; predecir cuando "eso" puede ocurrir (para prevenirlo); y como restaurar luego de que "eso" ya paso. Lo que aqui permanece velado es el evento en si mismo. Tememos que "algo", (y nunca podemos estar demasiado seguros) pueda salir mal. Incluso el termino "patología" tan puesto de moda en estos tiempos viene del griego pathos, cuyo sentido es "aquello que ocurre". Y lo que ocurre es que no queremos que ocurra nada, porque si llegase a ocurrir seria una catastrofe. "Si reprobamos al pequeño e indefenso estudiante, su vida estara marcada por ese fracaso y sera un perdedor, mejor aprobemoslo aunque no se lo merezca, asi aumentaremos su autoestima y sera un hombre de bien que se esforzara por cumplir sus metas". Este parece ser el nucleo de esta ideología. Evitar el trauma. Hay, sin embargo, una paradoja interesante. Existe lo que Badiou llama "pasión por lo Real", es decir, de una dominación del goce que impera; pero, a la vez tememos al goce, lo evitamos.

Es en este preciso sentido que el psicologo deviene aquel que puede evitar que "eso" pase; aquel que puede predecir cuando puede ocurrir "eso"; y aquel que puede corregir una vez que ocurrio. Bueno, no solo el psicologo, tambien cualquier profesional de la salud mental, de los negocios, etc etc, pues es esta misma ideología la que domina

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