martes, 22 de noviembre de 2011

"Algunas consecuencias de una relectura de El Principito"

En la vida siempre existen cosas que nos marcan. Cosas que introducen un registro en lo que se llama la existencia. La literatura es una de esas cosas que hace aparicion en mi propio ser. Hable de marca, de registro y de aparición. Y es que en cuanto introducimos la nocion de significante tal y como nos la presenta Lacan a traves de su enseñanza, en especial en su ultima enseñanza, no queda mas que hablar de marca, de registro y de aparicion a manera de cicatriz (de la castración, tal vez?) cuando hablamos de lo Simbolico. Pero en fin, me he alejado un poco del fin de esta introducción a lo que trabajare a partir de hoy y durante algunas semana, y es acerca de un librito, leido ya hace algunos años y que tiene una reputación establecida que uno de los mejores cuentos para niños de los tiempos contemporaneos, como se le conoce a esta epoca nuestra. Dije cuento para niños. Permitaseme hacer una corrección, ya que el mismo Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint Exupery (prefiero la version corta; Antoine de Saint Exupery) deja bastante claro que este no es cuento para niños al dedicarselo al mejor de sus amigos, adulto, excusandose a su vez con los niños por esta extraña dedicatoria. Aunque al final, Exupery agrega una nota a su dedicatoria a su amigo...cuando era niño.

Me arriesgue a titular "Algunas consecuencias de una relectura de El principito" a esto que estare tratando de articular estas semanas. Cualquiera que tenga nociones del trabajo freudiano, advertira tal vez la consonancia de este titulo con un articulo escrito por Freud; "Algunas consecuencias psiquicas de la diferenciacíón anatomica de los sexos" de 1925, breve texto del ultimo pensamiento freudiano en el cual se nos presenta de manera urgente (el mismo Freud reconoce que no le queda mucho tiempo para profundizar en estas cuestiones) lo que en el niño aparece como registro ante la mirada de aquello que falta en el cuerpo del otro, con minuscula. De la misma forma que Exupery, a Freud parece importarle mucho el justificar su trabajo con algunas "excusas" serias que el lector podra remitirse al revisar tal texto, en el cual busca dar nuevas luces a ese malestar neurotico de sus pacientes que no dejan de no recordar su infancia...

Dibujos de boas cerradas y abiertas, pequeños planetas con volcanes y hombres de negocios; dramas con rosas y corderos comiendo boababs; preguntas dichas que no conocen no repuestas; zorros domesticados.  En ocasiones hay que perderse en el desierto para poder encontrar el pozo de agua que esconde entre sus mares de arena, ¿podriamos arriesgarnos a decir que esta es una definición de el inconsciente?...

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