Entonces, hablabamos de boababs. Siguiendo estas corrientes pseudo psicologicas; como esos pensamientos de los cuales uno no quiere saber nada porque si les dieramos importancia crecerian al grado de destruir nuestro planeta, nuestro yo-planeta, por lo cual habria que; de manera diligente, identificarlos apenas surgen y cortarlos de raiz, pues si planeta es pequeño y los boababs abundantes...
Esta explicación reside bajo la idea de que somos dueños de nuestros pensamientos, que podemos controlarlos, dominarlos y hasta domesticarlos (esta idea de la inteligencia emocional como la habilidad de manejar las emociones y pensamientos de una manera adecuada o la llamada programación neurolingüistica en donde el fin sería, por medio de la repetición de ciertas frases o comportamientos, el aprendizaje de nuevas y mejores, asi como mas positivas, maneras de pensar). Y que la emergencia de malos o inadecuados pensamientos solo es muestra de un desorden, una desviación de la norma y una señal de inadecuación social y de potencial peligro de caida en depresión o en algún trastorno de la personalidad. Nos preocupan las desviaciones. Todo aquello que sale de lo que se llama lo "normal". Como dato curioso, bueno, curioso al menos para mí, es algo que se menciona en un manual de cierto test psicologico (que son tema para otra ocasión) en el que menciona que la psicología en sus inicios realizaba sus investigaciones en individuos enfermos, y a partir de la enfermedad descubrimos lo que podriamos arriesgarnos a llamar salud. Este enfoque ha tenido una inversión, en base al estudio de los normales, según el autor de este manual, es como detectamos todas los posibles desordenes. El pensamiento, como esta completamente bajo nuestro control, no puede ser desviado, no puede salirse del pensamiento normal, y si sale, hay que cortarlo inmediatamente, que no crezca, que no florezca. El pensamiento bueno, hay que dejarlo crecer, pues es hermoso y no le hace daño a nadie. He aquí la clave del asunto. No le hace daño a nadie.
Una tesis que sostengo, es que durante un instante en la historia, la enfermedad la sufría uno mismo. Era un acontecimiento que afectaba al paciente, sus sintomas era vivenciados con angustia. Así surgio el psicoanalisis. Un sintoma que era vivenciado como angustiante, como ajeno en la mas intima relación con el sujeto, eso que Lacan trabajo y que Miller formalizo con el nombre de extimo; y el descubrimiento por parte de Freud del inconsciente como un lugar en donde eso habla, en donde el sintoma tiene su sentido y que era posible que el paciente pudiera accesar a ese sentido que se le mantenía oculto en sus propias narices. El sintoma, con estas nuevas varientes y enfoques, le da lugar al sintoma como sufrimiento del Otro. La queja, la demanda de analisis, proviene de que el Otro me así me lo ha solicitado. Así, las filas de niños que llegan al consultorio porque el maestro ha detectado tal conducta, tal comportamiento, y es necesario normalizar esa conducta. Me han visto llorar, debo ir al psicologo porque podria tener inicios de depresión; rio con euforia, es posible que tenga trastorno bipolar, soy un niño que le gusta leer y no me gusta relacionarme en demasía, puede que tenga autismo. Hay los manuales de detección de semillas malas. Van en la quinta revisión...
La cultura de prevención que impera, de que eso no ocurra, y claro, nunca estamos completamente seguros de lo que eso es. Pero es mejor que no ocurra. Ya hable de eso anteriomente, no es necesario que lo repita. Entonces el Otro exige nuestra salud, nuestro bienestar fisico, mental, social, neuronal. Y es el Otro quien define mi salud o mi enfermedad. El sintoma ya no es sentido por el paciente, es sentido por el Otro que ve en el sintoma una amenaza al orden. Y el sentido es del mismo Otro. Hay explicaciones para todo (consultese el referido manual). La consulta es la confirmación de las palabras del Otro. La interrogación acerca del goce, eso de lo que se ocupa en psicoanalisis, no entra en esta categoría. Para el analisis, y es uno de los mas conocidos postulados de Freud, no somos dueños de nuestros pensamientos. El Yo no gobierna en su propia casa. Somos traicionados por esas semillas que surgen sin aviso. Sin ser invitadas. Y sin invitación, no se puede entrar a la fiesta, aunque, podemos decir, existen los colados....
Una tesis que sostengo, es que durante un instante en la historia, la enfermedad la sufría uno mismo. Era un acontecimiento que afectaba al paciente, sus sintomas era vivenciados con angustia. Así surgio el psicoanalisis. Un sintoma que era vivenciado como angustiante, como ajeno en la mas intima relación con el sujeto, eso que Lacan trabajo y que Miller formalizo con el nombre de extimo; y el descubrimiento por parte de Freud del inconsciente como un lugar en donde eso habla, en donde el sintoma tiene su sentido y que era posible que el paciente pudiera accesar a ese sentido que se le mantenía oculto en sus propias narices. El sintoma, con estas nuevas varientes y enfoques, le da lugar al sintoma como sufrimiento del Otro. La queja, la demanda de analisis, proviene de que el Otro me así me lo ha solicitado. Así, las filas de niños que llegan al consultorio porque el maestro ha detectado tal conducta, tal comportamiento, y es necesario normalizar esa conducta. Me han visto llorar, debo ir al psicologo porque podria tener inicios de depresión; rio con euforia, es posible que tenga trastorno bipolar, soy un niño que le gusta leer y no me gusta relacionarme en demasía, puede que tenga autismo. Hay los manuales de detección de semillas malas. Van en la quinta revisión...
La cultura de prevención que impera, de que eso no ocurra, y claro, nunca estamos completamente seguros de lo que eso es. Pero es mejor que no ocurra. Ya hable de eso anteriomente, no es necesario que lo repita. Entonces el Otro exige nuestra salud, nuestro bienestar fisico, mental, social, neuronal. Y es el Otro quien define mi salud o mi enfermedad. El sintoma ya no es sentido por el paciente, es sentido por el Otro que ve en el sintoma una amenaza al orden. Y el sentido es del mismo Otro. Hay explicaciones para todo (consultese el referido manual). La consulta es la confirmación de las palabras del Otro. La interrogación acerca del goce, eso de lo que se ocupa en psicoanalisis, no entra en esta categoría. Para el analisis, y es uno de los mas conocidos postulados de Freud, no somos dueños de nuestros pensamientos. El Yo no gobierna en su propia casa. Somos traicionados por esas semillas que surgen sin aviso. Sin ser invitadas. Y sin invitación, no se puede entrar a la fiesta, aunque, podemos decir, existen los colados....
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