miércoles, 27 de junio de 2012

Vive la êquite!!


Dime que tan revolucionario eres y te dire que tan normal eres



¡Vive la êquité!

Cuando estas navegando en la red, y cuando digo navegar en la red me refieron a las redes sociales; es imposible no fijarse en las imágenes y en los comentarios que las personas colocan en sus paginas personales. Algunas veces encuentro divertidas tales imágenes. Otras de ellas, en particular la mayoría de ellas, encuentro algo en que reflexionar. La última de ellas; y que surge a raíz de estos tiempos de alto contenido político y de movimientos que hacen su aparición en este plano, la encuentro interesante y sería una buena forma de comenzar el abordaje de lo que el tema nos convoca.  No es tanto el personaje que sostiene lo que pudiéramos llamar un discurso, sino que mas bien, y si le creemos al doctor Lacan, el sujeto es mas bien sostenido por ese discurso. Ofrece una lectura un tanto interesante: “Detrás del hombre burgués, hay una gran mujer. Detrás del revolucionario no hay nadie, su compañera camina a su lado”. Tan romántica que podría escucharse, esconde algo que es de lo mas paradójico y que me atrevo a nombrar: el hombre así llamado burgués es aun mas radical y mas extremista que el revolucionario. ¿No es acaso el hombre llamado burgués el último gran defensor de la diferencia? De allí es donde surge mi epígrafe, un grito un tanto contrastante con el que antaño se organizaban los movimientos. Y este mensaje que sostiene al sujeto de la imagen, el revolucionario, ¿no seria también de la misma forma el ultimo gran luchador de la igualdad, de un “lo mismo para todos”? Tratare de explicitarlo.

El tema principal que toca el presente número convoca un planteamiento difícil. Equidad y Género. Extrañamente, pongo entre cursivas la y; y no sin razón. Hay algo fascinante con esta pequeña y que aparece entre estos dos conceptos y que cumple la función que en gramática se conoce como conjunción copulativa. Una búsqueda express acerca de esta así llamada conjunción copulativa nos indica que su propósito es el de reunir en una sola unidad funcional dos elementos homogéneos e indican su adición. Y que quede claro: tiene que ser una unidad funcional.  La conjunción copulativa estaría en contraste con la conjunción adversativa. Esta conjunción contrapondría dos elementos o conceptos. Así, el sentido se presta a modificarse si el tema objeto tuviera en lugar de esta maravillosa y que designaría una complementariedad de estos dos significantes y que los colocaría dentro del mismo conjunto; a un sin embargo que enfrentaría en una diferencia radical ambos conceptos. Tambien el sentido cambiaría si en lugar de esta y tuviéramos una (,) que haría una yuxtaposición, esa unión de dos palabras o frases en las que no se establecería una relación de subordinación entre ellas. Sería divertido el probar las diferentes evocaciones de estos dos términos con todas las conjunciones que la lengua nos permite y que lalengua hace surgir. El tema nos coloca una y en señal de que estas dos palabritas estarían refiriéndose a una aparente y, con toda la ambigüedad que nos permite el juego del lenguaje, copulación entre equidad y género (esta vez sin cursivas). Copulación en el sentido de una complementariedad, de una perfecta unión de dos elementos homogéneos como dice la definición de la Real Academia de la Lengua Española.  Equidad y género tendrían entonces el mismo derrotero, el mismo camino que recorrer en nuestras reflexiones.

En un articulo corto titulado El concepto filosófico de género, Geneviêve Fraisse (2002) realiza un eminente análisis del termino género y de como fue su evolución hasta el manejo que se le da actualmente y que ha tenido tantas resonancias en los debates sociológicos, antropologícos, cientificos, etc. La palabra es antigua, el concepto nuevo; cita la autora, y marca a Robert Stoller y su libro Sex and Gender como la obra que señala el origen de este nuevo sentido del termino género, vuelvo a citar a Fraisse: "Sexo y género": Todo esta dicho en este título que separa como una evidencia el sexo biológico del género social. Naturaleza y cultura marcan una oposición, o más bien una tensión, en el análisis de la relación entre los sexos o, como se dice en francés, de la diffêrence des sexes". La tensión se presentaría entonces, menciona la autora, entre sexo, género y diferencia entre los sexos; conceptos que no aparecen solos, ya que a partir del siglo XX se encuentra que las caracteristicas fisicas de los sexos de la especie humana no son mas que un soporte de identificación para hombres y mujeres; lo que requeriria una nueva terminiología que permitiera una adecuada critica. Y el movimiento que toma la batuta para llevar a cabo esta nueva critica es el feminismo; en donde encontramos la oposición de lo que sería lo natural, encarnado por el concepto sexo; y lo cultural, social, antropologico, que tendria su significación en la palabra género. El problema es que el cuerpo, la imagen del cuerpo, ese soporte de identificación, no es suficiente para aclarar la diferencia; la diferencia es así superpuesta al terreno de lo social, a un posicionamiento filosofico respecto del cuerpo. Y allí donde lo real no deja de no escribirse, lo simbolico viene al rescate. El significante género vendría a suplir esta falta, del lado de las normas culturales que definirían los roles de los sexos. Todos son iguales ante la Ley. No podría ser mas adecuado. Aquí es donde comenzamos a hablar de la equidad.

o biologico de lo cultural.

La equidad de genero no seria mas que un intento de suplir la ausencia de la relación sexual.

 Esta conjunción adversativa me remite a una conferencia dictada por Jacques-Alain Miller en el cierre del VIII Congreso de la AMP, congreso en que el tema a discutir era precisamente el orden simbolico como no siendo o que era en un pasado; congreso ademas que da pie al proximo y cuyo título menciona Miller en esta conferencia como un gran desorden de lo real. Lo cual nos deja una pequeña inferencia de la cual podemos intentar abusar un poco. A nivel del sexo, del hecho biologico, del real del cuerpo, no hay lugar para la discusión acerca de la equidad. La diferencia radical que encarna el Otro sexo es siempre una pregunta y una diferencia. El sexo es; y es por eso que Lacan dira que no hay relación sexual. No existe relacion posible entre los sexos que no este mediada por el fantasma de que tal unión sería posible. Y es aquí que surge la equidad. Equidad que en la mayoría de los casos confundimos con igualdad. Nos remitimos nuevamente al Diccionario



Al cuerpo se lo tiene, o al menos se le cree tenerlo. Uno se identifica con lo que tiene, no por lo que es, dira Lacan en el seminario XVI, hablando del cuerpo en psicoanalisis. No es secreto que el surgimiento del movimiento feminista dio pie a esta evolución del término género.

En lo personal, y siguiendo el ejemplo que nos da Jacques Alain Miller en el titulo de una lección de su curso 2002-2003 Un esfuerzo de poesía; en donde pone de la misma forma dos conceptos (psicoanalisis y religion)



Un articulo en donde se toca el conceptos de genero http://www.europarl.europa.eu/transl_es/plataforma/pagina/celter/art2fraisse.htm



http://www.uaemex.mx/faapauaem/docs/edesp/caminos%20hacia%20la%20equidad%202007/posturas.html   diferentes concepciones de genero



debate interesante en la RAE por la denominacion genero http://www.mujeresenred.net/news/breve.php3?id





Gran sorpresa es la que uno se encuentra cuando se recurre al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y darse cuenta que género no se le encuentra ninguna significación relativa al sexo biologico, salvo a nivel de la gramatica, a nivel de la escritura, ¿ Y no es acaso cierto eso? El sexo es cuestión del Otro quien asigna la palomita en el cuadrito correspondiente de la forma que aplique en base a aquello que menciona Ross Geller de la serie de Friends cuando habla de su primer hijo fruto de su primera relación con Carol (su esposa lesbi

ana): "Allí esta, o no...". La primera escritura del sexo sera en base a la sanción de lo que indica una presencia o una ausencia.  sera a partir de la  que nos perseguira el resto de nuestras vidas: masculino o femenino. No hay (al menos por ahora, no dudemos en que en los proximos decenios, o porque no, años; cuando al fin reconozcamos el gen que provoca las diferentes variaciones en cuanto a las preferencias) Recordando las formulas de la sexuación que Lacan trabaja en (que quiere la mujer? aqui referencia)





equidad.



(Del lat. aequĭtas, -ātis).





1. f. Igualdad de ánimo.



2. f. Bondadosa templanza habitual. Propensión a dejarse guiar, o a fallar, por el sentimiento del deber o de la conciencia, más bien que por las prescripciones rigurosas de la justicia o por el texto terminante de la ley.



3. f. Justicia natural, por oposición a la letra de la ley positiva.



4. f. Moderación en el precio de las cosas, o en las condiciones de los contratos.



5. f. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.





igualdad.

(Del lat. aequalĭtas, -ātis).

1. f. Conformidad de algo con otra cosa en naturaleza, forma, calidad o cantidad.

2. f. Correspondencia y proporción que resulta de muchas partes que uniformemente componen un todo.

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