lunes, 31 de diciembre de 2012

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Hablo del sentido. Y no hablo de aquel que esta "sentido" en el sentido de que se encuentra enojado, enfadado: "es que se sintió porque no lo felicitaron en su cumpleaños" y ese tipo de cosas. Aunque pensándolo bien, creo que si es posible hablar de ese "sentido" que se llama revolucionario. ¿No es acaso el revolucionario aquel que se encuentra en un estado de eterna insatisfacción (a la manera de la histérica  en tanto que su deseo nunca da en el blanco? Y bien es cierto que los sentidos alteran el sentido. Sensato se le llama según nuestro gran compañero el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española a aquel que demuestra prudencia y de buen juicio. Habría que poseer lo que se llama una buena "inteligencia emocional" según el termino puesto de moda por Goleman y su best seller del mismo nombre para poder de cierta manera "domesticar" las emociones de acuerdo a lo políticamente correcto. Se nos enseña entonces cuales son los momentos para estar triste, para estar feliz, para estar deprimido y la lista continua. Cualquier desviación mostraría una virtual incompetencia para demostrar las emociones y sentidos de acuerdo al estándar. Candidato obligado a alguna terapia ofrecida por el mercado de practicantes que abogan por la salud mental y del buen decir.

En tanto hablantes, adolecemos de sentido. Apenas llegamos al mundo y el primer sentido es el de las manos del doctor que nos sostiene y nos golpea para sacar ese primer grito. El Otro finalmente hace gritar al cuerpo. Y se lanza el edicto: "Es..." de acuerdo a lo que esta o a lo que no esta. Primer búsqueda de sentido:  ¿Quien soy?. Lamentablemente, la respuesta no esta en el cuerpo. No esta en lo que esta o lo que no esta. Bien puede estar allí y no se sabe que hacer con el o no tenerlo y desearlo. Eterno dilema.

¿Que hay de ese psicoanálisis que funcionaria fuera de sentido? Es decir, es cierto que en el análisis  al menos en sus inicios, se rodea de sentido. Se van atando cabos de la propia existencia. Recuerdo algo en particular de mi propio análisis. En una sesión, y retomando un tema acerca de la incomprensión de la mente femenina y de sus implicaciones en mi propia angustia, olvide en el diván un libro titulado ¿Que quiere una mujer? de Serge Andre. Risas por este regalo de mi inconsciente. El sentido hace reír allí donde la angustia encuentra su nido.

Veo el análisis fuera de sentido, con orientación a lo Real, como ese juego de Jenga en el que se van quitando  poco a poco las piezas hasta tocar ese punto en el cual se harían temblar los semblantes.Una noción un poco radical comparada con aquellas terapias en las que se busca construir una buena confianza en si mismo, poner piezas para lograr una buena fortaleza mal llamada yoica.  El análisis iría quitando las piezas hasta ese significante amo que sostiene el discurso del analizante. A partir de allí...




miércoles, 31 de octubre de 2012

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Pienso en el sentido. Desde sus momentos inaugurales, el psicoanalisis tuvo su boom por esta paradojica novedad: el yo no gobierna en su propia casa. Tercer gran golpe al narcisismo humano. Alojamos un inconsciente, cual incomodo huesped, según la feliz expresión de Jacques- Alain Miller. ¡Hay sentido¡ El psicoanalisis se basa en un determinismo absoluto, todo sucede por algo, nada es por azar. Esas formaciones del inconsciente, llamese lapsus, chistes, olvidos, errores; no son por azar. Y esto se verifica, parafraseando nuevamente a Miller, siempre. Hay un reino del sentido que el psicoanalisis se encargaría de verificar. El síntoma histerico, ese que levanto el oído freudiano en un primer tiempo, no es mas que un mensaje que habría que leer a filigrana con dos heramientas; del lado de analizante: la asociación libre; decirlo todo aun con la imposibilidad de tal empresa; del lado del analista; la interpretación que daria sentido al discurso equivoco de la palabra del analizante. Explosión de sentido. Primer movimiento en la lectura lacaniana de Freud. La interpretación dirigida a elucidar el sentido velado del sintoma, desciframiento del inconsciente. Pero hay el resto. Eso que ya desde la Traumdeutung Freud llama  ombligo del sueño, esa parte inaccesible al sentido, limite de la interpretación, vacío de la palabra y del lenguaje que no alcanzan a nombrar. Aqui es donde comienza verdaderamente el problema del sentido. Se siente. El cuerpo mismo responde al sentido. Una caída y una deuda: "ahora caigo en la cuenta". El humano es un deudor del sentido, le debe su misma existencia. Lo pedimos, lo exigimos. Le tememos a aquello que no lo tiene. La ciencia, con ese real que ofrece, aspira a completar el sentido de la naturaleza mediante la reducción de la misma a la formula en el pizarrón o en la publicación que se ofrece al gremio cientifico del mundo para su aprobación. Viene del Otro el juicio de sentido. Otro gran problema. Solo tiene sentido aquello que proviene del Otro como cargado de esta significación.

Lo cierto es que si en algo estamos perdidos es en la busqueda de sentidos. En especial de lo que deseamos. ¿Quien de entre nosotros podemos decir que sabemos lo que deseamos? Saber y deseo aparecean como dos caminantes que se encuentran en lo que los gringos pudieran llamar como Quest, como búsqueda, travesía, recorrido tras el sentido. Quien halla visto la saga de Piratas del Caribe encuentra en la brujula de Jack Sparrow (perdón, Capitan Jack Sparrow) un artefacto que conjuga saber, deseo y sentido. Para la mayoría, podría arriesgarme a decir, la flecha no sabría a donde apuntar. 

En estos tiempos que corren abundan los sentidos, los encontramos en los libros. Autores y autores con best-seller acerca de como darle sentido a la vida, a la familia, a la religión, al trabajo y un largo etc. Hay una preocupación excesiva por esto escurridizo que es el sentido. "Te amo" dira el enamorado a su amada y encontrara como respuesta una pregunta: ¿y porqué me amas?.   Nos preguntamos por el sentdo, el "porqué" aparece como su sempiterno acompañante en la danza del cuestionamiento. Recuerdo una presentación del conjunto comico-musical Les Luthiers (La Gallinita dijo Eureka) en la que se representa en una canción lo insistente que es el porqué y lo que sucede cuando se le busca por cada recoveco: termina nuevamente perdierdose en lo inalcanzable como la anecdota de Aquiles y la Tortuga. Así, ante la vista del cuerpo que cuelga por el cuello se ha de buscar siempre la nota, se busca un significante que instaure un velo alrededor del cadaver, del real sin sentido....

jueves, 2 de agosto de 2012

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"Hasta el momento he tratado de mantenerme al margen de los distintos sucesos que acontecen en el ámbito social como lo son las así llamadas "marchas" y sus protagonistas. Es inevitable el no inmiscuirse en este debate y mas aún en los tiempos de las redes sociales (no hablemos ya de lazo social) y de las llamadas "revoluciones" (ya hable de eso en su momento) que nacen justamente de estas redes. Decido por fin decir algo respecto no porque tenga algo interesante que decir. Mas bien, y debo confesarlo, lo hago desde cierta posicion de incomodidad y de hastío. Y lo que sigue ahora, esta basada en mi interpretación de estos fenomenos desde esta posición "incomoda", pero es desde donde sale la verdad.   Los discursos son variados pero con el mismo fin: la democracia, y lo que seria su verdadera esencia como el cumplimiento de la voluntad del Pueblo y lo que habría que hacer cuando esa Voluntad no se respeta. Y uno se pregunta: es posible saber cual es la Voluntad-del-Pueblo? Entramos en el área del deseo y de su ambigüedad. Esa ambigüedad inherente al deseo (que siempre es del Otro y como tal nos coloca en un "que es lo que quiere?; y estructuralmente es "otra cosa") que es la que da lugar a las diferentes posiciones ante este deseo del Otro que seria el Pueblo. Zizek, en su documental "The perverts guide to cinema" dice que: " nuestro problema no es que nuestros deseos sean satisfechos o no, el problema es como saber que desear. No hay nada espontáneo, nada natural acerca del deseo humano. Nuestros deseos no son naturales, se nos debe enseñar como desear. El cine es el arte perverso por excelencia: no te da lo que hay que desear, te dice como desear." Podemos decir que la figura del manifestante es , situándonos desde esta lectura zizekiana de Lacan, que el manifestante, es el ultimo perverso en tanto agente y encarnación del deseo de este Otro, llámese Voluntad-del-Pueblo. Al principio de su enseñanza, Lacan siempre hablo del Otro como un campo, una ubicacion, el lugar del tesoro de los significantes. Y lo mejor de este campo, lo mejor del significante, del orden simbólico es el mismo juego metafórico y metonimico del lenguaje para la creación de nuevas significaciones. La opción liberadora del significante y del deseo es justamente el de la incertidumbre de no saber que desear.

Podemos arriesgarnos a decir que es la coincidencia en la duda del deseo que es posible hacer un lazo social: en el encuentro fallido de la respuesta a una pregunta que no la puede tener. En los tiempos que corren, la respuesta parece tenerla el numero, la estadística, la mayoría, el promedio, lo normal, lo que tiene sentido. El deseo ha sido domesticado por aquello que seria lo "mejor", lo "correcto", lo "util". La posición perversa del "yo se lo que es mejor para ti" que podemos leer entre los discursos que sostienen estos movimientos (dejo libre el uso de "sostienen") lo podemos encontrar también en los modelos terapéuticos postmodernos en donde el imperativo a gozar es tanto que, como dice Miller en alguno de sus cursos, "hace que los clientes no toleren la terapia" y decidan "curarse" por la presión a ser felices y exitosos, a lo que "es mejor".

miércoles, 27 de junio de 2012

Vive la êquite!!


Dime que tan revolucionario eres y te dire que tan normal eres



¡Vive la êquité!

Cuando estas navegando en la red, y cuando digo navegar en la red me refieron a las redes sociales; es imposible no fijarse en las imágenes y en los comentarios que las personas colocan en sus paginas personales. Algunas veces encuentro divertidas tales imágenes. Otras de ellas, en particular la mayoría de ellas, encuentro algo en que reflexionar. La última de ellas; y que surge a raíz de estos tiempos de alto contenido político y de movimientos que hacen su aparición en este plano, la encuentro interesante y sería una buena forma de comenzar el abordaje de lo que el tema nos convoca.  No es tanto el personaje que sostiene lo que pudiéramos llamar un discurso, sino que mas bien, y si le creemos al doctor Lacan, el sujeto es mas bien sostenido por ese discurso. Ofrece una lectura un tanto interesante: “Detrás del hombre burgués, hay una gran mujer. Detrás del revolucionario no hay nadie, su compañera camina a su lado”. Tan romántica que podría escucharse, esconde algo que es de lo mas paradójico y que me atrevo a nombrar: el hombre así llamado burgués es aun mas radical y mas extremista que el revolucionario. ¿No es acaso el hombre llamado burgués el último gran defensor de la diferencia? De allí es donde surge mi epígrafe, un grito un tanto contrastante con el que antaño se organizaban los movimientos. Y este mensaje que sostiene al sujeto de la imagen, el revolucionario, ¿no seria también de la misma forma el ultimo gran luchador de la igualdad, de un “lo mismo para todos”? Tratare de explicitarlo.

El tema principal que toca el presente número convoca un planteamiento difícil. Equidad y Género. Extrañamente, pongo entre cursivas la y; y no sin razón. Hay algo fascinante con esta pequeña y que aparece entre estos dos conceptos y que cumple la función que en gramática se conoce como conjunción copulativa. Una búsqueda express acerca de esta así llamada conjunción copulativa nos indica que su propósito es el de reunir en una sola unidad funcional dos elementos homogéneos e indican su adición. Y que quede claro: tiene que ser una unidad funcional.  La conjunción copulativa estaría en contraste con la conjunción adversativa. Esta conjunción contrapondría dos elementos o conceptos. Así, el sentido se presta a modificarse si el tema objeto tuviera en lugar de esta maravillosa y que designaría una complementariedad de estos dos significantes y que los colocaría dentro del mismo conjunto; a un sin embargo que enfrentaría en una diferencia radical ambos conceptos. Tambien el sentido cambiaría si en lugar de esta y tuviéramos una (,) que haría una yuxtaposición, esa unión de dos palabras o frases en las que no se establecería una relación de subordinación entre ellas. Sería divertido el probar las diferentes evocaciones de estos dos términos con todas las conjunciones que la lengua nos permite y que lalengua hace surgir. El tema nos coloca una y en señal de que estas dos palabritas estarían refiriéndose a una aparente y, con toda la ambigüedad que nos permite el juego del lenguaje, copulación entre equidad y género (esta vez sin cursivas). Copulación en el sentido de una complementariedad, de una perfecta unión de dos elementos homogéneos como dice la definición de la Real Academia de la Lengua Española.  Equidad y género tendrían entonces el mismo derrotero, el mismo camino que recorrer en nuestras reflexiones.

En un articulo corto titulado El concepto filosófico de género, Geneviêve Fraisse (2002) realiza un eminente análisis del termino género y de como fue su evolución hasta el manejo que se le da actualmente y que ha tenido tantas resonancias en los debates sociológicos, antropologícos, cientificos, etc. La palabra es antigua, el concepto nuevo; cita la autora, y marca a Robert Stoller y su libro Sex and Gender como la obra que señala el origen de este nuevo sentido del termino género, vuelvo a citar a Fraisse: "Sexo y género": Todo esta dicho en este título que separa como una evidencia el sexo biológico del género social. Naturaleza y cultura marcan una oposición, o más bien una tensión, en el análisis de la relación entre los sexos o, como se dice en francés, de la diffêrence des sexes". La tensión se presentaría entonces, menciona la autora, entre sexo, género y diferencia entre los sexos; conceptos que no aparecen solos, ya que a partir del siglo XX se encuentra que las caracteristicas fisicas de los sexos de la especie humana no son mas que un soporte de identificación para hombres y mujeres; lo que requeriria una nueva terminiología que permitiera una adecuada critica. Y el movimiento que toma la batuta para llevar a cabo esta nueva critica es el feminismo; en donde encontramos la oposición de lo que sería lo natural, encarnado por el concepto sexo; y lo cultural, social, antropologico, que tendria su significación en la palabra género. El problema es que el cuerpo, la imagen del cuerpo, ese soporte de identificación, no es suficiente para aclarar la diferencia; la diferencia es así superpuesta al terreno de lo social, a un posicionamiento filosofico respecto del cuerpo. Y allí donde lo real no deja de no escribirse, lo simbolico viene al rescate. El significante género vendría a suplir esta falta, del lado de las normas culturales que definirían los roles de los sexos. Todos son iguales ante la Ley. No podría ser mas adecuado. Aquí es donde comenzamos a hablar de la equidad.

o biologico de lo cultural.

La equidad de genero no seria mas que un intento de suplir la ausencia de la relación sexual.

 Esta conjunción adversativa me remite a una conferencia dictada por Jacques-Alain Miller en el cierre del VIII Congreso de la AMP, congreso en que el tema a discutir era precisamente el orden simbolico como no siendo o que era en un pasado; congreso ademas que da pie al proximo y cuyo título menciona Miller en esta conferencia como un gran desorden de lo real. Lo cual nos deja una pequeña inferencia de la cual podemos intentar abusar un poco. A nivel del sexo, del hecho biologico, del real del cuerpo, no hay lugar para la discusión acerca de la equidad. La diferencia radical que encarna el Otro sexo es siempre una pregunta y una diferencia. El sexo es; y es por eso que Lacan dira que no hay relación sexual. No existe relacion posible entre los sexos que no este mediada por el fantasma de que tal unión sería posible. Y es aquí que surge la equidad. Equidad que en la mayoría de los casos confundimos con igualdad. Nos remitimos nuevamente al Diccionario



Al cuerpo se lo tiene, o al menos se le cree tenerlo. Uno se identifica con lo que tiene, no por lo que es, dira Lacan en el seminario XVI, hablando del cuerpo en psicoanalisis. No es secreto que el surgimiento del movimiento feminista dio pie a esta evolución del término género.

En lo personal, y siguiendo el ejemplo que nos da Jacques Alain Miller en el titulo de una lección de su curso 2002-2003 Un esfuerzo de poesía; en donde pone de la misma forma dos conceptos (psicoanalisis y religion)



Un articulo en donde se toca el conceptos de genero http://www.europarl.europa.eu/transl_es/plataforma/pagina/celter/art2fraisse.htm



http://www.uaemex.mx/faapauaem/docs/edesp/caminos%20hacia%20la%20equidad%202007/posturas.html   diferentes concepciones de genero



debate interesante en la RAE por la denominacion genero http://www.mujeresenred.net/news/breve.php3?id





Gran sorpresa es la que uno se encuentra cuando se recurre al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y darse cuenta que género no se le encuentra ninguna significación relativa al sexo biologico, salvo a nivel de la gramatica, a nivel de la escritura, ¿ Y no es acaso cierto eso? El sexo es cuestión del Otro quien asigna la palomita en el cuadrito correspondiente de la forma que aplique en base a aquello que menciona Ross Geller de la serie de Friends cuando habla de su primer hijo fruto de su primera relación con Carol (su esposa lesbi

ana): "Allí esta, o no...". La primera escritura del sexo sera en base a la sanción de lo que indica una presencia o una ausencia.  sera a partir de la  que nos perseguira el resto de nuestras vidas: masculino o femenino. No hay (al menos por ahora, no dudemos en que en los proximos decenios, o porque no, años; cuando al fin reconozcamos el gen que provoca las diferentes variaciones en cuanto a las preferencias) Recordando las formulas de la sexuación que Lacan trabaja en (que quiere la mujer? aqui referencia)





equidad.



(Del lat. aequĭtas, -ātis).





1. f. Igualdad de ánimo.



2. f. Bondadosa templanza habitual. Propensión a dejarse guiar, o a fallar, por el sentimiento del deber o de la conciencia, más bien que por las prescripciones rigurosas de la justicia o por el texto terminante de la ley.



3. f. Justicia natural, por oposición a la letra de la ley positiva.



4. f. Moderación en el precio de las cosas, o en las condiciones de los contratos.



5. f. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.





igualdad.

(Del lat. aequalĭtas, -ātis).

1. f. Conformidad de algo con otra cosa en naturaleza, forma, calidad o cantidad.

2. f. Correspondencia y proporción que resulta de muchas partes que uniformemente componen un todo.

jueves, 24 de mayo de 2012


Entonces, hablabamos de boababs. Siguiendo estas corrientes pseudo psicologicas; como esos pensamientos de los cuales uno no quiere saber nada porque si les dieramos importancia crecerian al grado de destruir nuestro planeta, nuestro yo-planeta, por lo cual habria que; de manera diligente, identificarlos apenas surgen y cortarlos de raiz, pues si planeta es pequeño y los boababs abundantes...
Esta explicación reside bajo la idea de que somos dueños de nuestros pensamientos, que podemos controlarlos, dominarlos y hasta domesticarlos (esta idea de la inteligencia emocional como la habilidad de manejar las emociones y pensamientos de una manera adecuada o la llamada programación neurolingüistica en donde el fin sería, por medio de la repetición de ciertas frases o comportamientos, el aprendizaje de nuevas y mejores, asi como mas positivas, maneras de pensar). Y que la emergencia de malos o inadecuados pensamientos solo es muestra de un desorden, una desviación de la norma y una señal de inadecuación social y de potencial peligro de caida en depresión o en algún trastorno de la personalidad. Nos preocupan las desviaciones. Todo aquello que sale de lo que se llama lo "normal".  Como dato curioso, bueno, curioso al menos para mí, es algo que se menciona en un manual de cierto test psicologico (que son tema para otra ocasión) en el que menciona que la psicología en sus inicios realizaba sus investigaciones en individuos enfermos, y a partir de la enfermedad descubrimos lo que podriamos arriesgarnos a llamar salud. Este enfoque ha tenido una inversión, en base al estudio de los normales, según el autor de este manual, es como detectamos todas los posibles desordenes. El pensamiento, como esta completamente bajo nuestro control, no puede ser desviado, no puede salirse del pensamiento normal, y si sale, hay que cortarlo inmediatamente, que no crezca, que no florezca. El pensamiento bueno, hay que dejarlo crecer, pues es hermoso y no le hace daño a nadie. He aquí la clave del asunto. No le hace daño a nadie.

Una tesis que sostengo, es que durante un instante en la historia, la enfermedad la sufría uno mismo. Era un acontecimiento que afectaba al paciente, sus sintomas era vivenciados con angustia. Así surgio el psicoanalisis. Un sintoma que era vivenciado como angustiante, como ajeno en la mas intima relación con el sujeto, eso que Lacan trabajo y que Miller formalizo con el nombre de extimo; y el descubrimiento por parte de Freud del inconsciente como un lugar en donde eso habla, en donde el sintoma tiene su sentido y que era posible que el paciente pudiera accesar a ese sentido que se le mantenía oculto en sus propias narices. El sintoma, con estas nuevas varientes y enfoques, le da lugar al sintoma como sufrimiento del Otro. La queja, la demanda de analisis, proviene de que el Otro me así me lo ha solicitado. Así, las filas de niños que llegan al consultorio porque el maestro ha detectado tal conducta, tal comportamiento, y es necesario normalizar esa conducta. Me han visto llorar, debo ir al psicologo porque podria tener inicios de depresión; rio con euforia, es posible que tenga trastorno bipolar, soy un niño que le gusta leer y no me gusta relacionarme en demasía, puede que tenga autismo. Hay los manuales de detección de semillas malas. Van en la quinta revisión...

La cultura de prevención que impera, de que eso no ocurra, y claro, nunca estamos completamente seguros de lo que eso es. Pero es mejor que no ocurra. Ya hable de eso anteriomente, no es necesario que lo repita. Entonces el Otro exige nuestra salud, nuestro bienestar fisico, mental, social, neuronal. Y es el Otro quien define mi salud o mi enfermedad. El sintoma ya no es sentido por el paciente, es sentido por el Otro que ve en el sintoma una amenaza al orden. Y el sentido es del mismo Otro. Hay explicaciones para todo (consultese el referido manual). La consulta es la confirmación de las palabras del Otro. La interrogación acerca del goce, eso de lo que se ocupa en psicoanalisis, no entra en esta categoría. Para el analisis, y es uno de los mas conocidos postulados de Freud, no somos dueños de nuestros pensamientos. El Yo no gobierna en su propia casa. Somos traicionados por esas semillas que surgen sin aviso. Sin ser invitadas. Y sin invitación, no se puede entrar a la fiesta, aunque, podemos decir, existen los colados....


viernes, 27 de abril de 2012

"El camino sigue y sigue..."

No habia tenido la oportunidad de escribir debido a una serie de cambios en el ámbito profesional, o como se dice mas comúnmente: cambie de trabajo. Pase de ser un empleado de confianza dentro de los albores de cierta empresa para convertirme en un trabajador a prueba. Cierto que existe el riesgo de que eventualmente la prueba no sea superada y haya arriesgado lo que se llama un empleo seguro, pero como dicen, el que no arriesga no gana. El cambiar la estabilidad de ciertas cosas siempre ha sido motivo de caos, ejemplos en la historia sobran como para tener que mencionar alguno, se les conoce como revoluciones. Uno se cuestiona las motivaciones de una revolución, que, y si recordamos las palabras de cierto psicoanalista francés; Lacan, siempre aspira a un amo, y, añade, lo tendrá. Esta especie de automatismo de repetición es estructural en la revolución. Podemos recordar esa película "Matrix: Revolución" en donde se le explica al protagonista que la guerra entre la humanidad despierta y de las maquinas ya se ha repetido en otras ocasiones, el mismo sistema exige esta repetición para mantener el equilibrio. El "error" que era el Elegido, surgía cada cierta cantidad de tiempo, para poder seguir con el ciclo ininterrumpido de guerras y resurgimientos. Y, ¿no es justamente este "error" eso que Lacan llamo en su ultima enseñanza como sinthome, ese síntoma que se vive como un cumulo de goce? El síntoma en su formación de compromiso en términos freudianos entre la pulsion inconsciente que exige su abstracción y la represión que la regresa nuevamente al lugar de donde salio. Dije regresa nuevamente, algo un poco extraño ya que represión y lo reprimido no se sabe bien cuando empieza uno y empieza el otro. El sinthome que distorciona y permite ver la matrix.

Ah, ese príncipe! Que despiertas ocupandote de tu pequeño asteroide. Poniendolo bonito, deshollinando los volcanes activos y extinguidos; pues nunca se sabe. No es sorpresa que quien dio a  luz al psicoanalisis le halla dado el nombre de "deshollinar la chimenea",  y es justamente por eso, que nunca se sabe. De igual forma esas semillas, millones de ellas, que habitan en el subsuelo del asteroide: semillas malas y semillas buenas; nunca se sabe que camino sera el que tomaran. Por mi parte, no seguiré el camino de la psicología pop  que por alli me encontré en mi búsqueda de referencias para lo que aquí hago. Digamos que para cierto autor, al parecer muy docto en cuestiones de psicologia gestalt y cognitivo-conductual, esas semillas serian una metáfora de las distorciones cognitivas: hay pensamientos buenos que nos permiten crecer y desarrollarnos; y hay malos pensamientos e ideas que serian nocivas para este crecimiento. La premisa es que habría que dejar crecer los buenos pensamientos y cortar los malos que ante estas, nuestras ideas distrcionadas, son como boababs; esos gigantescos arboles a los cuales teme el Principito porque su presencia, y mas si son abundantes, estallarian el planeta.  El fin ultimo seria el de recuperar eso que con mucha osadía llaman "confianza en si mismo". Eson que llaman pensamientos irracionales son aquellas creencias que distorcionan la realidad: "Al igual que los baobabs, las distorsiones cognitivas, las creencias, también son primero pequeños retoños antes de convertirse en árboles gigantescos y destructivos y, por ello, así como el principito estaba siempre alerta de la aparición de un baobab, nosotros debemos estar atentos a la aparición de una creencia negativa o distorsión cognitiva. Si surge, por ejemplo un pensamiento como: “Soy un estúpido, cómo puede equivocarme así” debemos poner un alto, arrancar el baobab de raíz y desecharla antes de que esa idea irracional destruya nuestra autoestima y nos haga sentir inadecuados, inútiles o inferiores." "Confia en ti mismo" gritan a los vientos las nuevas formas la practica psicologica. Habria que agregar al grito solo un "Confia en ti mismo, si, pero de forma racional/normal/politicamente correcta". Ya en anteriores post hable de ello y no hay necesidad de repetirlo. Habría que depositar la confianza en un psicólogo para recuperar la propia. Quizá sonare un poco paranoico, pero, ¿quÉ tal si la única confianza que se recibe es la del propio psicólogo? Incluso existen recomendaciones a los terapeutas de que tienen que comportarse e manera que inspiren la confianza del paciente. Esto solo tendria el fin de hacer consistente al Otro, cuando la apuesta del psicoanálisis es que este esta barrado, estructuralmente inconsistente, no se puede fiar de el. Alli reside la critica de Zizek acerca del tema levinasiano sobre el prójimo. Quien mas ajeno a uno mismo que ese prójimo del cual no sabemos nada? El famoso che voui? lacaniano, la interrogación sobre el deseo del Otro. Así, podriamos decir que las semillas no son ni buenas ni malas, sino que son eso, semillas de inconsciente que nos dicen algo, asi como esos ejemplos que Freud nos da en Psicopatología de la Vida Cotidiana. Eso hablaria. La interpretación no seria tan simple como una "idea distorcionada" o "idea adecuada a la realidad"; sino qué, al surgir la semilla, me dice acerca de ese saber del que nunca puedo estar seguro. Habra que pasar por la experiencia de "deshollinar la chimenea".

jueves, 5 de abril de 2012

"Seguimos..."

Sigamos con nuestro recorrido y tentativa de extraer al menos unas cuantas consecuencias de esta lectura. Tentativa que hasta ahora me ha sido de provecho como ejercicio de otra lectura, que es la de la obra de Freud, Lacan, Miller y otros; a través de la obra de Exupery. Me han llegado comentarios acerca de esta tentativa, a la cual bien podría llamarsele ingenua; y que ha llevado a que a su vez esas personas realicen una nueva lectura del texto. No puede si no causarme una alegría y un compromiso de seguir por el camino que se inicio ya hace unos meses. Solo espero no estar desvariando en el desierto, aunque confio en las palabras de ese niño caido del cielo: "Lo que embellece aún más al desierto - dijo el principito - es que escode un pozo en cualquier parte, en el sitio menos esperado..." ¡Ah! Eso con lo que se trabaja en analisis, la belleza del analísis podriamos parafrasear, es que en el discurso se encuentra un pozo, un agujero, una hiancia; es lo Simbolico en el desierto de lo Real engañados por el espejismo de lo Imaginarío y el sujeto, como siempre, perdido; perdido siempre entre los tres registros en cuyo medio encontramos ese pequeño a, perdido, si, pero no suelto.

Hasta ahora, el manejo que he hecho para estructurar esto a sido siguiendo la linea del texto mismo. Habra distintas formas de interpretar el libro completo, pero mi lectura es mas bien lineal, recorriendo las paginas y deteniéndome allí en donde encuentro algo que decir. Y como lo dije en posts pasados, mi intención no ha sido interpretar psicoanaliticamente el cuento, sino a partir del cuento tratar de explicarme ciertas nociones. Dicen que el escritor escribe primero para si mismo (y a pesar de lo problematico que este "si mismo" podria resultar). Allí quiza podría encontrarse una consecuencia lógica de lo que cada semana me esfuerzo en mostrar. El tratar de elucidar eso de lo que el discurso analitico se encarga de sostener sin palabras, como apareció escrito en el pizarrón de Lacan durante su primer clase del seminario XVI De un Otro al otro, agregándole algo de banal a mis intentos, el discurso analítico seguiría allí. Y bien, confiare en que lo que digo va de acuerdo a los principios del análisis. Al menos confio en que asi es.  La confianza hay que ganarla dicen por allí, aunque pareciera que los medios para obtenerla difieren actualmente en nuestro contexto histórico-cultural. Había que trabajar mucho tiempo para construir lo que se llama reputación y credibilidad. En general, eran muchos los años que se gastaba una persona para ganarse la categoría de empleado de confianza, es decir, el hacer siempre lo mismo de la misma forma, de manera que generara una especie de "constancia"; un "siempre así". Incluso entregamos constancias, señal de reconocimiento de que se ha permanecido en algo. Así, la confianza se basa en un supuesto de estabilidad. Estabilidad que debe ser probada. Uno debe de probar que es digno de que se le catalogue como "de confianza"   Lo mismo con un experimento, sus herramientas de investigación y de obtención de datos deben de ser confiables para comprobar que los resultados son verdaderos. Confianza estaría entonces del lado de la verdad, esa verdad que dice: Yo, la verdad, hablo. Y es en estos tiempos que son los nuestros que de la confianza hay que dar estas pruebas de que es verdadera, a como de lugar. Es muy común escuchar acerca de que hay que evaluar a nuestros funcionarios, policías, ejercito, etc, etc.  para ver que tanto podemos confiar en ellos. Para esto, no hay nada mejor que las pruebas psicológicas, esas que por medio de una serie de alvéolos, de preguntas, de entrevistas, de polígrafo (el famoso detector de mentiras). Quien haya pasado a través de una de estas pruebas (me cuento entre ellas) y si esa persona no es un idiota (no puedo decir con sinceridad si pertenezco a ellas), fácilmente se dará cuenta de aquello que nos hablaba Lacan y es que de la verdad solo hay la ficción. ¿Que mejor ambiente para que un aparato detecte la verdad de la no verdad que en un ambiente totalmente artificial? ¿No los experimentos científicos tratan de recrear las condiciones asi llamadas naturales en un laboratorio con el supuesto de que las variables que influyen en el grado de confiabilidad de dicho experimento para postular verdades comprobables? . Recuerdo una escena de la película  Ocean´s Thirteen en donde uno de los protagonistas en enviado, durante la organización de la estafa (que sirve de traducción al español de esta trilogía de películas: la Gran Estafa) a una compañía fabricante de dados, y durante las entrevistas tiene que pasar por una prueba de poligrafo. El sujeto, nervioso como es, titubea, suda y da todos esos signos corporales de la manifestación de la no-verdad. Pero el tiene un truco, un aparato que le confiere un pequeño electroshok en el preciso momento en que el responde a las preguntas. Tal electroshock "engañaría" al polígrafo, el cual registraria como verdadero aquello que no lo es. Y hay un hermoso dialogo del entrevistador el cual dice mas o menos: "Puedo ver que esta usted sudando y su actitud me indica que este mintiendo, pero esta maquina me dice que esta diciendo la verdad". "He de haberme convertido en un adulto" dice el aviador ante su imposibilidad de ver el cordero dentro de la caja.  No podemos confiarnos de que efectivamente el cordero esta allí adentro, hay que abrir la caja para ver y ficarlo. Y esta ficacion aparantemente nos llevaría a un saber; el saber de que efectivamente los policías, los funcionarios, politicos, etc no son de confianza. Pero, ¿es un nuevo saber? ¿Hay aqui una producción de saber? ¡Claro que no! Ya lo sabemos. Solo que ahora ese saber es validado por las pruebas. La verdad ha pasado al terreno de lo cuantificable. Exupery lo dice muy bien: "Las personas mayores adoran las cifras. Cuando uno les habla de un nuevo amigo nunca preguntan las cosas esenciales. Nunca dicen: "¿Cual es el tono de su voz?¿Que juegos prefiere? ¿Colecciona mariposas?" En cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuantós hermanos tiene?¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solo entonces creen conocerlo."










jueves, 8 de marzo de 2012

"Ciclos y semblantes"

Tres semanas han pasado desde que deje en estado de "latencia" esta lectura de El principito. Pausa necesaria debido tanto a cuestiones laborales (no me había permitido escribir durante este tiempo) y porque pensé adecuado traer a la luz nuevamente mis pequeños escritos sobre el amor, debido nuevamente a las cuestiones del tiempo. La coloque sin cambios, tal y como fueron escritos en su momento. Aún se encuentran vigentes, según me comentan quienes los leyeron. Y mas en este mes que ya encuentra su termino dentro de un año que según las interpretaciones de cierta cultura mesoamericana señala como el fin de un ciclo, que sería el ultimo. Una búsqueda rapida en la Wikipedia, nos dice que la famosa Cuenta Larga (de donde se obtiene la teoría del fin) a diferencia del calendario circular, es una cuenta lineal. ¿Qué quiere decir esto? Mientras que el calendario repetía las fechas, de la misma forma en que lo hacemos en la actualidad con nuestros calendarios (hoy es 1 de Marzo, y dentro de un años también sera 1 de Marzo), la Cuanta Larga es una cuenta de los tiempo de forma lineal,  aunque si encontramos ciclos dentro de esta cuenta. Encuentro aquí una divertida referencia a lo que consideramos como psicoanálisis como terapéutica, en contraste con otras formas de psicoterapia, tema que ya ha sido muchas veces trabajado (incluso en este humilde blog). Se piensa del psicoanalisis como una "cuenta larga", continua, de duración, como lo dice, larga. Y tienen razón, como bien dice Jacques Alain Miller en las Conversaciones que se llevaron a cabo en Barcelona en 2005: "(..) la naturaleza del tratamiento analítico hace que sea de larga duración(...) mientras que las terapias cognitivo-conductuales se presentan como terapias breves - y aquí agrega algo de cu clásica comicidad - Y son breves porque el sujeto solo podría soportar poco tiempo el tipo de presión que le hace el terapeuta". Y justamente el debate que se lleva a cabo en estas Conversaciones es el fenómeno de los "efectos terapéuticos rápidos" que pueden ser alcanzados por el psicoanálisis. Y es durante el debate que surge lo que Miller establece como "teoría de los ciclos en la experiencia analítica"; es decir, habría en el curso del análisis ciclos que se cierran, mismos que pueden ser breves y con efectos terapéuticos, que podrían, o no, invitar al analizante a seguir con su camino.  Algo que los mayas pareciera que tenían muy claro, esta idea de los ciclos dentro de la cuenta larga de los años.

Mencione latencia en un principio, y hable del tiempo como contado. Tiempo para comprender lo contado. Y tiempo en el que encuentro (con algo de gracia) algunas referencias a lo que estaba diciendo. La cita es de Eric Laurent , quien dice lo siguiente acerca del binario que compone el semblante y el sinthoma en su irrupción, así como el papel del psicoanálisis en este debate: "La solución proclamada es la misma en todas partes: mehr glasnost, más transparencia. Scanners corporales para todo el mundo, inclusive para el Papa. El más-de-gozar se muestra insistente. Wajcman (2010) nombró bien eso. Es el instante del ojo absoluto. Es él que nos vuelve locos. Nosotros que somos engañados por el discurso analítico, somos los disidentes del ojo absoluto. Luchamos Judo con la tiranía de la transparencia. Sabemos que, en el fondo, el sinthôma no puede aparecer plenamente a la luz. Es preciso dejarle su parte de sombra.". Ese sinthoma que es el cordero para nuestro pequeño príncipe es preciso que se mantenga en su caja con agujeros. Y tiempo también es que necesito el protagonista para comprender la historia de ese niño que aparece en el desierto haciendo preguntas y no escuchando las que se le hacían: "Fueron palabras dichas al azar las que, poco a poco, me revelaron todo". Esto bien podría salir de boca de un analista, aunque, de una manera más precisa, del analizante. Es el propio analizante quien, dentro de su discurso, movido ahora por la regla fundamental de decir todo lo que se le ocurra, se le rebela y revela la verdad de su goce. Discurso del semblante, pues no lo hay que no lo sea sino de semblante y su pelea con el goce. Lo real del goce irrumpe de la misma forma en que el científico turco acude a presentar el descubrimiento ante la comunidad científica del asteroide B 612. ¡Nadie le cree porque no estaba bien vestido! Y claro, el goce no puede pasar sino es por el diafragma, siguiendo la feliz expresión braunsteniana, que es el semblante. Cuando por fin aparece vestido como el Rey manda, ahora si es digno de creerse. Pero el tiempo lo hizo posible, así como también hizo posible que pudiera escribir esto, que no es lo ultimo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Reflexiones sobre el amor III

El amor es un enigma. En tanto que fenómeno, es algo a la vez evidente y algo inasible. Conlleva una certeza indiscutible, al igual que una duda infinita. Es una pregunta y una incertidumbre. ¿Qué te distingue a ti sobre los demás?, ¿Por qué me quieres, porque yo, que acaso soy diferente? Dice Zizek que el amor es el “termino enigmático” por excelencia, haciendo referencia a ese factor X desconocido, al “no sé qué” que me hace enamorarme. Te amo a ti, pero hay algo que esta mas allá de ti misma, algo incognoscible, que permanece velado. Es decir, hay algo en ti que no alcanzo a nombrar. Es más, desde el momento en que puedo enumerar las razones por las cuales te amo, tus características que me hicieron que me enamorara o esos “detalles” que busco en ti, puedes estar segura que esto no es amor. Esto pertenecería a amarme en el otro, cual Narciso ante el espejo del lago, quien enamorado de su reflejo, queda convertido en la flor que lleva su nombre. Es muy común encontrarse con la pregunta ¿Por qué me quieres? La respuesta más honesta seria “no lo sé”, pues justamente el hecho de no saber el porqué es que puedo amarte. Más bien, habría que completar este “no lo sé” con un “pero lo sé…” No hay lugar aquí para la razón o el pensamiento. Esto en contraste con las actuales concepciones de la bioquímica cerebral que proponen la liberación de ciertos neurotransmisores que serian los causantes de reacciones en el cerebro que nosotros, mundanos ignorantes de la ciencia, simples ingenuos de la causalidad fisiológica confundimos con el amor. Personalmente prefiero la ignorancia. La eterna cuestión que me hace estar ahí, que nos con-funde; como diría el poeta: “no es posible amar a lo que se conoce por completo. El amor se dirige a lo que está oculto en su objeto”. Sin embargo, esto oculto pide su nombramiento, se le interroga al amor constantemente. Hay que amar, si, pero de igual forma hay que decirlo (y demostrarlo en ocasiones).

Algo es seguro, nunca se está seguro en temas de amor. Apenas se cree que se va por el camino correcto, vemos que en realidad estamos dando vueltas en círculos. No hay mapa, ni brújula para el recorrido. Las pruebas son engañosas y las pistas suelen perdernos. Ya sea al momento de hablar de él, del amor, el riesgo que se corre es el de limitarse a decir cualquier cosa, las contradicciones aquí no importan; ejemplo de ello es la canción titulada “Amarte a ti”, en su letra podemos encontrar todas estas cuestiones. Incluso, cuando hablamos del amor, no se sabe que se habla y entre más se habla, menos se sabe. Heme aquí, en la ridícula tarea a la que se han dedicado miles antes que yo, a exponer su ignorancia tratando de encontrar la forma de nombrar al amor, y me he encontrado con esas contradicciones que parecen llevarse bien, acoplarse en la diferencia. ¿Y que no es esto la base de aquel principio de la física (no recuerdo cual) que de la electricidad dice que el polos iguales se rechazan y polos diferentes se atraen? ¿No es acaso este principio lo que ocurre al buscar a esa persona? Ciertamente se pueden compartir muchas cosas, pero es en la diferencia en el que uno encuentra la comunidad. No hay encuentro perfecto, no existe la pareja ideal. Lo que hay es un sujeto totalmente desconocido en su incompletud. Uno se arriesga a encontrar en el otro aquello que hará diferente su existencia. ¿Cómo saber que es la persona correcta? ¿Cómo lanzarse al vacío de la duda? ¿Cómo aventurarse al inmenso mar de la incertidumbre? Nunca se está seguro. Podemos esperar a que llegue el momento indicado, ese momento en el que todo se pondrá de nuestro lado y finalmente acceder a aquella promesa. Esto es un engaño. No hay tiempo perfecto, no hay momento indicado. Así, vemos en películas y en series de televisión la misma escena: el enamorado que planea hasta el más mínimo detalle de lo que será la declaración de amor; pero paradójicamente siempre algo sale mal e impide lo que seguramente sería algo de lo más romántico. ¿Qué no enseña esto? Que no existe mejor momento que el ahora. Lo que hay es este preciso momento, este minuto y este espacio. Que el tiempo no se ha de buscar, se hace. Que cualquier lugar es el indicado. La planeación demuestra así su falla. La hipótesis necesita de la experimentación para comprobarse; así como el amor necesita de su puesta en palabras.

“Aquel que no lucha por lo que quiera, ciertamente no merece aquello que desea…” Una frase de aquellas que uno se encuentra cuando no se las buscaba, pero que encajan en la serie de ocurrencias que vienen y van. No podría ser más cierta. El amor es una guerra, una batalla y una lucha constante en la que somos simples soldados obedeciendo órdenes que nos sobrepasan. No sabemos qué ocurrirá en el momento que salimos de la seguridad de la trinchera hacia el campo de batalla. Pero si nos quedamos en ella, en la trinchera ¿Cómo alcanzar el honor de la muerte o la gloria de la victoria? Tal vez haya momentos en los que pareciera que la lucha no vale la pena, que es una batalla perdida, que habría que rendirse. Todo está en nuestra contra y los intentos son sin sentido. La lógica nos dicta que la rendición es la mejor opción. Pero estamos hablando aquí de aquello en lo cual no hay lógica, aquello en lo que él sin sentido cobra su mayor sentido. Y hay sufrimiento, ese es el riesgo del juego en el que la apuesta es la misma instancia del ser. Claudicar no es una opción, la lucha continúa hasta sus últimas consecuencias. Va siendo la hora de salir de la trinchera, de dejar atrás las intrincadas estrategias y planeaciones. El acto heroico es considerado valiente y a la vez estúpido. Pero por amor, ¿quién no hace estupideces?

viernes, 17 de febrero de 2012

Reflexiones sobre el amor II

Continúo con esta tarea imposible de decir algo coherente acerca del amor. Trate de escribir ciertas cosas sobre las que había estado pensando, buscando libros que me dieran una guía mas solida acerca de esto. Me di cuenta al escribir, que sonaba muy artificial, mas rebuscado. Ya de entrada hablar de esto es un pleonasmo, una repetición de algo sabido. Así que decidí abandonarme en los pensamientos, tratando lo menos posible de hacer referencias teóricas y ponerle más atención a aquello que simplemente acudía a mi mente. Pero bueno, como dice el trovador: “Y es que no importa que digan, que esta trillado, hablar de amor, que maldigan, si no han probado, la noche en sus brazos de sol…”. No hay tema más trillado, mas hablado, mas escrito, mas actuado (y en ocasiones vaya que sobreactuado)  que el del amor en la producción humana. Simplemente traigamos a nuestra memoria una película o canción. Podría apostar que entre sus albores se encuentra el amor, en mayor o menor medida, pero se encuentra.

“El amor es una locura, estoy loco por ti, tú me vuelves loco” Frases así encontramos en el discurso del enamorado cuando habla a su amada. No soy yo el loco, eres tu quien lo provoca. Es el otro que se posesiona de mis pensamientos y acciones, ambas producciones del lenguaje. Algo ha invadido el cuerpo, algo ha tomado posesión de la misma existencia del ser. “Me gusta como soy cuando estoy contigo”. Ya no soy yo mismo, soy otro que habla a través de mi boca, soy otro que escucha con mis oídos, soy otro que siente con mis sentidos. He sido secuestrado en mi propio cuerpo. Y es precisamente la amada quien ha tomado mi vida, mi ser y existencia. Es el amor que me hace estar fuera de mí, que enloquece en su evocación. Tomemos en cuenta hasta que punto un enamoramiento posee las características de un delirio, de una alucinación. ¿Acaso no vemos a la amada en cada amanecer? ¿No vemos a la amada en cada cosa hermosa que nuestros ojos pueden vislumbrar? ¿No escuchamos sus palabras en los suspiros del viento, en el dulce cantar de las aves? ¿En el sonido de las olas del mar? Sin este carácter delirante no existirían ni la música, ni poemas, nada. Definitivamente hay algo insano en esto de amar a otro, que me aliena cual pasajero en mi cuerpo, cual intruso en mis pensamientos. Invasión que me vacía y me llena. Una enfermedad, una patología, algo que pasa, que acontece sin esperarlo. Que sin avisar llega entrando a sus anchas. Loco es quien hace locuras, ¡¿Pero quién, en posición de enamorado, no ha hecho cosas por la amada que “normalmente” no haría?! Así, estamos riendo por temas sin sentido; así, sin hablar nos entendemos. Hacemos el ridículo. Esto es cosa de locos. ¡Me vuelve loco!, y si el amor es una locura, el mundo sería un inmenso manicomio.

Recordemos un poco nuestra infancia, no tanto, solo un momento. Ese juego llamado de los “encantados”, en donde corremos de alguien que posee “algo” que en el instante mismo que nos toca, quedamos “encantados”, paralizados en la posición en qué quedamos, convertidos en estatuas ante el contacto del otro. “Me encantas”, otra frase tomada del vocabulario del enamorado. “Estoy bajo un hechizo cuyo nombre eres tú”. No es coincidencia que dentro de los albores de la magia, sea el manejo y/o control del amor uno de sus objetivos. Si no, ¿Por qué la existencia de tantos rituales, consejos, medallones preparados para atraer el amor? Solo basta tomar una revista para adolescentes (y porque no, hasta una la famosa Cosmopolitan para la mujer) y rápidamente encontraremos hechizos para el amor, decretos que lo atraigan, etc. La lista es interminable. La sabiduría popular no deja de lado este aspecto “mágico” del amor. Recordemos a los antiguos, aquello que no tenia explicación, era atribuido a misteriosas influencias, poderes encima de nosotros. Justamente, porque el amor es inexplicable es porque encuentra su lugar en aquello oculto, velado, misterioso. Es interesante el hecho de que tales “procedimientos” sean dirigidos hacia un mercado casi completamente femenino, aunque no es de extrañarse. Si existe un enigma cuya respuesta no sería más que otro enigma seria la mujer. ¿Y quién sería capaz de resistir (nuevamente) los “encantos” de la amada, sumergirse en su “hechizo”?

“El objeto de amor solo se engendra en una falta que motiva su anhelo” Es decir, es necesario que falte, que no este, que no se tenga. Solo así podría engendrarse el amor, así como Eros nace de la unión de Penia, diosa de la pobreza; quien, mostrando su ausencia, es tomada por Poros, dios de la riqueza. ¿Qué sentido seria buscar aquello que ya se ha encontrado? Ninguno. Por eso debe faltar, para que provoque su búsqueda. “Me haces falta tu”, “Tu me completas”, “Mi alma gemela”, “mi media naranja”. Seres completos de cuatro brazos y piernas que han sido, escindidos, cortados por un vengador Zeus y su rayo produciendo individuos (los que han sido divididos); seres condenados a buscar la mitad perdida y anhelada. Encuentro de dos que nada tienen, pues a ambos les falta. Pero lo cierto es que no tengo nada (…) yo solo tengo este amor, dime si quieres tomar el riesgo…

miércoles, 8 de febrero de 2012

"Algunas reflexiones sobre el amor"

Tengo una ligera idea de cómo comenzar este pequeño escrito, sin embargo encuentro cierta dificultad para ponerlo en palabras. Es que hablar sobre el amor ya es en sí arriesgado, pero creo que esa es su esencia; en temas de amor siempre va implícito un riesgo. Lacan; en dos momentos diferentes pero siguiendo la misma línea, dirá que es imposible decir algo con sentido o sensible acerca del amor, de hecho, en el momento en que uno se pone a hablar sobre el amor se cae en la imbecilidad. Por lo tanto, hablare de un imposible y seré un imbécil, aunque no seré muy diferente a los demás, puesto que lo que caracteriza al hablante es precisamente que habla sobre lo que es imposible de decir.

No pretendo realizar una revisión teórica acerca del amor, sino más bien tratar de organizar mediante un escrito las ideas que sobre el amor me han llevado a la reflexión. Ire escribiendo haber que es lo que obtengo al final. Decía que el riesgo es la esencia del amor, ¿Qué acaso el acto de la declaración de amor; la final puesta en palabras de aquello que es sentido, el momento en que me cruzo con la mirada del otro con mí ser puesto en dos palabras: “Te amo”, no es esto acaso un riesgo podríamos decir casi mortal? ¿No reacciona lo real del cuerpo ante la enunciación de aquello callado que clama al fin por entrar al mundo del reconocimiento, de que el otro sepa, que esté al tanto; como si la sola pronunciación se tratara de un peligro a su integridad? Definitivamente hay un riesgo.

Inefable. Curiosa palabra que designa aquello que no se puede decir. Es interesante el hecho de que una palabra se necesite para definir aquello que no se puede poner en palabras. El amor es algo inefable, solo podemos llegar a el por medio de desvíos y giros, como si nunca se pudiese definir completamente. Dice una canción que si puedes definir el odio o el amor, que desilusión. El amor será entonces una ilusión, producción imaginaria a la cual solo pude llegarse por medio de giros y desvíos, imposible de traducir al mundo del lenguaje, del intercambio simbólico si no es por medio de la intervención de las artes; la música, el teatro, la literatura, y demás producciones artísticas; gestos como la caricia, el abrazo, etc.; regalos de utilidad nula como las flores, las caritas, las estampas, los globos, sobre los cuales nos dirá Zizek que son la expresión por excelencia del amor, pues solo un objeto carente de sentido y de utilidad puede significar el amor. Dijimos que del amor no se puede decir nada con sentido, es que al amor solo funciona como un no-sentido, como algo imposible. Una emoción que lleva como bandera el engaño (sentí-miento) de tener que pasar por lo simbólico, travesía forzada que será necesaria para que llegue a oídos del otro amado.

La mirada. Esa mirada del otro amado, esa que hipnotiza y paraliza los sentidos; recuerda el mito de la Medusa, esa Gorgona que con la mirada convertía a los mortales en piedra. Esa mirada terrible y anhelada que inmoviliza al enamorado. Nuevamente recurro al alma popular y a la creación artística la cual nos dice: Quédate un momento aquí/no mires hacia mi/que no podre aguantar/si clavas tu mirada/que me hiela el cuerpo/me ha pasado antes/que no puedo hablar/. La palabra y la mirada del otro amado, que cautiva y aprisiona, ocasión de alegría y de sufrimiento y que deja sin palabras. La sola voz que silencia el alma y hace temblar el cuerpo. El susurro de la amada que amaga los sentidos.

Decía Platón que el amor es un estado intermedio entre poseer y no poseer. Esta definición, adecuada a primera vista, no alcanza a profundizar en la esencia amorosa, solo toca a un aspecto de su manifestación externa. En efecto, excluye el amor que dice: “¿Qué te importa a ti que yo te ame?”. ¿No es acaso este amor el más puro y perfecto? ¿No es este amor que da sin pedir; al cual no le importa que se le reconozca o no se le reconozca, sino que se place solo en el acto de amar al otro, el más apasionado? Ese amor que no es contaminado por la presencia de las palabras que solo lo manchan y desvirtúan, el amor que pasa cual rayo de luz por el cristal. Pero tiene un costo; un alto costo, el del sufrimiento y de la incertidumbre.. Porque si se calla, ese amor esta destinado solo al dolor, dolor por el amado(a) que no sabe de nuestro amor. Es preciso que al amor sea expuesto, que sea apalabrado aunque así pierda su pureza, porque nada llega puro al mundo sino contaminado por el lenguaje que demuestra su inutilidad para decir lo que se desea decir. Solo esta es la via del amor,debe entrar al registro.

Para terminar, quisiera partir de la perspectiva de aquel a quien va dirigido el amor, es decir, el que es amado. La declaración de amor. ¿Cómo reaccionamos cuando alguien nos declara inesperadamente su amor? Descubrirse de pronto en la posición de amado puede llegar al nivel de un evento traumático o violento, una irrupción que viene a poner en duda mi propia existencia: “¿Qué hay en mí que va mas allá de mi mismo que provoca en ti ese deseo? Dices que me amas, ¿Qué vez en mi que hace que me desees de ese modo?”. De ahí las preguntas recurrentes que escuchamos: “¿Por qué me quieres?” será el ejemplo más simplón pero certero a este cuestionamiento del ser. Antes incluso de poder ofrecer una respuesta a tal reclamo, porque reclamo es de que me ames, la primera reacción es que hemos sido asaltados por algo que llega forzado. Por eso dirá Zizek que el amor es un acto en extremo violento, que viene y desequilibra mi entero universo. Es en se sentido formal en que el amor puede considerarse como maldito.

Eso que no tengo y que busco en el otro, que tampoco lo tiene, porque perdido esta y solo porque perdido es; ausencia y falta que posibilita la búsqueda, deseo y demanda entrelazadas en un solo fin, de eso de lo que trata la cultura, la comunicación, las artes y toda producción humana (inclusive el psicoanálisis) : eso nombrado; pues no se puede de otra forma, como el amor.

jueves, 2 de febrero de 2012

"Cajas de verdad"

¿Y no es algo clásico dentro de las tragedias antiguas (y porque no, en las actuales) de aquel vidente que pasa por la ceguera, de la falla del ojo para devenir observador de lo que, y parafraseando lo que decía cierto líder de los Thundercats al levantar la espada del augurio, esta mas allá de lo evidente? Y es que precisamente este es el problema con el que se encuentra nuestro protagonista y lo que puede resultar de transmisible dentro de los limites que nos pusimos en esta lectura. El presenta a los adultos el dibujo de una serpiente que se ha comido un elefante. Aquí el adulto falla en "ver" esto que estaria mas alla de la simple vista. Y por segunda ocasion, el pequeño dibujante presenta ahora a la misma serpiente, pero ahora la "transparenta" para que los adultos vean al desafortunado elefante. En un primer tiempo, la verdad aparece velada, taponada, cubierta, el elefante esta "dentro" de la piel de nuestra serpiente y toma la apariencia de un sombrero. En un segundo tiempo, y como intento de "corrección", tal pantalla que impide el acceso a la verdad es removido, transparentado: "tuve que dibujar el interior de la boa para que las personas mayores pudieran entender. Siempre hay que explicarles todo (...)". La misma explicación resulta absurda, parecida a esa sensación en la que se tiene que explicar el chiste porque no se capto, pero con la condición de la muerte del chiste. La verdad velada que pide su explicación; la de-velación de la verdad en donde aparece en su absurda y tonta presencia; y por ultimo, la verdad como solo asequible a la ciencia, englobando esta como lo comprobable, por no decir que lo útil.

Zizek, en su articulo "Good manners in the age of Wikileaks", toma de entrada para abordar este tema que tanto ha dado de que hablar (bueno, aunque ya no tanto como solia hacerlo, por las razones que Zizek mismo  comenta)  y a mi parecer, su principal núcleo es el siguiente: "la única revelación de Wikileaks es que no contiene sorpresas, ¿acaso no nos enteramos de aquello de lo que ya estábamos enterados? La real perturbación se da en el nivel de las apariencias: ya no podemos pretender que no sabemos lo que todos saben que sabemos"; y continua Zizek mas adelante en su articulo, "es un error asumir que revelar enteramente aquello que estaba secreto nos liberaría. La premisa esta errada. La verdad libera, pero no esta verdad (las cursivas son del autor)" Aqui Zizek se adentra en una paradoja que se vive en la experiencia de la verdad en los tiempos actuales, ¿que paradoja es esta? Uno no puede simplemente confiar en la fachada, en los documentos oficiales que se divulgan, asi como tampoco se puede confiar en el chisme que se comparte detras de la fachada. Se nos dice ademas que la privacidad esta desapareciendo (la presencia del paparazzi como aquel que muestra la privacidad de los actores), que todo esta abierto a la opinión publica. La premisa de Zizek es que lo que ocurre en realidad es lo contrario, lo que esta desapareciendo es el espacio publico, y lo muestra el abundante numero de casos de la vida diaria en el que no decirlo todo es es lo adecuado. 

Esta lección la aprende muy fácilmente nuestro pequeño artista frustrado. Ante la mirada del Otro muestra la verdad velada, como Dios manda, y encuentra el rechazo de este Otro, pero, paradojicamente, cuando es mostrada en su cruda realidad este verdad, es decir, transparentada, encuentra nuevamente el rechazo del Otro. Y cuando es adulto, y tiene su primer encuentro con el Principito y su demanda de un cordero, el dibujo aceptado es el de la caja con agujeros en cuyo interior se encuentra el cordero: "Esta es una caja, el cordero que tu qieres esta adentro. Me lleve una gran sorpresa al ver como se iluminaba la cara de mi joven juez:-¡Exactamente lo que quería!". "La verdad esta alli afuera" dirá el eslogan clásico de los X- Files, habría que escribirlo en su reverso: "la verdad esta adentro". La pantalla que requiere lo real verdadero, tomando el feliz concepto de Jacques Alain Miller, es necesaria por estructura. Allí es donde apunta la llamada regla fundamental del análisis, la autorización a decirlo todo, para que la imposibilidad de decirlo todo se haga patente. ¿O habría que ser como el ave que choca con la ventana y muere por que esta misma transparencia?...